Archivo | cultura RSS feed para esta sección

El Heraldo – Ya casi (9): El tema de la portada

12 Nov

Todo hace suponer que la primera semana de diciembre será el lanzamiento de mi siguiente novela, El heraldo en la barca.  Y si bien la edición de estilo ya está en su etapa final -ésta ha tenido un proceso más cuidadoso que el de mi primera novela, El heraldo en el muelle- un tema que me preocupaba era el de la portada.

Verán, El heraldo en el muelle se vendió más o menos bien.  Y cuando conversé con los vendedores de las librerías, estos me comentaron que un detalle relevante había sido la portada.  Según algunos, hacía que un comprador usual pensara que “no era un libro peruano”.  Y si bien eso es bueno o malo en un mercado dominado por dos o tres categorías de novelas, me ayudó a vender.  Así que ni modo.  De todas maneras es un detalle que tenía que cuidar para la segunda, El heraldo en la barca.

El problema con la primera portada fue que a pesar de haber cumplido su cometido, resultó que tenía elementos que no eran originales.  En su momento lo comenté.  Aquí les paso una imagen que me pasó un amigo de una ilustración del fallecido Frank Frazetta.  Así que para la segunda tenía que tener cuidado con eso también, porque no me gusta la idea de estar copiando a otros.

Finalmente, cuando le mostré la novela al amigo Carlín, éste me comentó varias cosas de la portada.  Principalmente, que había demasiados elementos y no todos estos combinaban correctamente entre ellos.  Me hizo varias sugerencias.  Y como #carlinesungenio, por supuesto que su opinión es valiosa.  No, no es broma.  Realmente es capo.

Por lo pronto, ayer tuve mi primera reunión en la editorial específicamente para ver este tema y salí bien emocionado.  Esta segunda novela está saliendo mucho más cuidada que la primera, que fue más que todo un tiro al aire.  Ojalá les guste.

Currently reading (20): The Hunger Games

11 Nov

Antes que nada quizás deba explicar cómo llegué a este libro.  En un artículo en no recuerdo qué revista comentaban cómo The Hunger Games había generado todo un culto en internet.  Y comentaban por qué.  Más abajo doy mi apreciación al respecto.  En todo caso, el asunto es que este librito ha traído un sinfín de club de fans en el mundo, miles de cuentos y narraciones de lectores que han continuado contando las aventuras de los personajes más allá de lo contado en el libro mismo (fenómeno comunmente llamado “fan fiction”), una infinidad de trailers ficticios hechos por amateurs para una adaptación al cine que aún no existe, etc, etc.  Ha sido traducido a 26 idiomas y vendido en 38 países.  Todo esto inicialmente fuera del círculo de la promoción formal.  Y seguramente nunca habías oído hablar de este libro o de sus personajes.  Cuando me enteré de toda esta movida me lo pedí a amazon y no me ha decepcionado para nada.

Reconozco que está manufacturado para gustar a un sector específico del público.  Eso se nota.  Pero a diferencia de Harry Potter (que obviamente también fue manufacturado para gustar a otro sector del público), The Hunger Games sí tiene una historia detrás y la trama sí es bastante original y estructurada.  No tiene resoluciones inconexas y las reglas que son definidas desde el comienzo son mantenidas hasta el final.

Veamos la trama central.  En un futuro pesimista, lo que queda de la humanidad en el planeta está distribuído en 12 distritos más una capital.  Los distritos son pobres y atrasados, mientras que la capital es próspera y vive en abundancia con tecnología de punta (¿suena conocido?).  No obstante, la capital vive de los recursos que los distritos están obligados a entregarle.  Hace varias décadas los distritos se rebelaron contra la capital, pero ésta -haciendo uso de su tecnología superior- barrió con los rebeldes, destruyó completamente un decimo tercer distrito que había antes -a modo de amenaza a los demás- e impuso el Juego del Hambre como escarmiento: Un evento anual diseñado para mantener a los 12 distritos sobrevivientes atemorizados constantemente.

El Juego del Hambre consiste en una rifa anual que se hace con los nombres de todos los jóvenes de los 12 distritos.  Todos los que tengan entre 12 y 18 años participan.  De cada distrito se saca al azar el nombre de una muchacha y de un muchacho.  A esos dos se les conocerá como los tributos y son enviados a la capital.  Los 24 tributos en total son juntados entonces en la capital, tratados, elevados a calidad de celebridades y luego arrojados a un territorio inhóspito a que se maten entre ellos.  Es una matanza que dura días -hay un componente de sobrevivencia en la naturaleza- hasta que solo quede uno.  A ese uno se le saca, se le revienta cohetes y se le devuelve a su distrito en calidad de héroe.  Finalmente, su distrito tendrá más comida por un año a modo de premio.

Como ven, es una salvajada.  Pero la autora Suzanne Collins cumple con presentarlo de una manera natural, como si fuera lo más normal del mundo.  Lo hace a través de los ojos del personaje principal, Katniss Everdeen, una joven de 16 años que es elegida tributo del distrito más pobre, un lugar en donde la economía gira alrededor de una mina de carbón, en donde buena parte de la gente trabaja.  Ella, siendo huérfana de padre, tuvo que aprender a cazar desde pequeña para alimentar a su familia.  No obstante, cuando comience el Juego, lo que aprendió cazando será crucial.

Aquí lo genial es la interpretación que hace Katniss de las cosas.  Ella es de educación simple.  No entiende las complejas relaciones políticas o el sistema de la celebridad.  Ella tiene su código de ética.  Tiene sus principios, los recuerdos de un padre ahora fallecido y a quien idolatra, la preocupación por su familia, etc, etc.  Y todo eso lo va a tener que ir adaptando a lo que se verá obligada a hacer para sobrevivir.  Todo excelentemente narrado en primera persona.

Y lo mejor de todo, a diferencia de Harry Potter u otras obras que aspiran a ser “el siguiente Harry Potter”, Hunger Games tiene una apreciación terriblemente práctica del romance.  Para nada idealizada.  Aquí la cosa es bien simple: Katniss tiene que fingir estar interesado en alguien para que el público la apoye.  Punto.  Y las reflexiones que hace con respecto a esto son tan pragmáticas que hasta parece una burla directa de Twilight.

En fin, muy bien escrito.  Con vistazos a críticas al mundo de hoy.  Y con personajes muy sólidos y bien establecidos.  Se los recomiendo.  En la feria del libro pude ver que en Crisol ya lo tiene.  Aprovechen en comprarlo y en conseguir la segunda parte, Catching fire, que también ya salió.  La tercera estaba por salir uno de estos días.

Mildemonios prendió la televisión (10): The Walking Dead

3 Nov

Ayer vi el primer capítulo de esta serie que AMC ha estado promocionando por meses, The Walking Dead.  Está basado en un comic escrito por un tal Robert Kirkman, pero según tengo entendido la serie seguirá la trama del comic hasta cierto punto, no más.  Luego se comenzará a distanciar.  Esto, que para los puristas fue un escándalo, para mí es algo positivo.  El comic es bueno, en mi opinión, hasta cierto punto en el que me imagino que Kirkman se quedó sin ideas.  Espero que la serie supere ese punto muerto (no pun intended) satisfactoriamente.

Para los que no lo saben, The Walking Dead es una serie sobre un asistente de sheriff que se despierta después estar en coma.  Entre el momento en el que fue herido y el momento en el que se despierta se dio una epidemia zombie.  Es decir, él se despierta cuando la cosa ya se resolvió: Los zombies ganaron y quedan muy pocos humanos tratando de sobrevivir.

A esta situación los conocedores llaman el Festín.  O sea, tienes películas que tratan el momento de caos en el que los muertos se levantan y empiezan a infectar a los humanos (como en Dawn of the Dead o Night of the Living Dead), que tienen una dinámica y una temática.  Y luego tienes películas que tratan el momento posterior… Cuando los zombies ya se esparcieron y se comieron o infectaron a la mayoría de la humanidad, quedando apenas algunos vivos tratando de sobrevivir (como en 28 Days Later o Land of the Dead).  Estos filmes tienen una dinámica muy distinta y los personajes se enfrentan a otra problemática.

La serie The Walking Dead transcurre durante el Festín.  En ese sentido no creo que sea justo compararla con las producciones que transcurren durante la Crisis, las cuales tienen que ser mucho más rápidas y violentas.  El Festín por definición, por el contrario, es un periodo mucho más pausado y lento.  Tienes que tomarte las cosas con calma.  Cualquier movimiento en falso y puedes quedar rodeado de zombies o infectarte sin querer.  Por esto creo que el primer capítulo de la serie cumple.  No es demasiado veloz, pero tampoco es aburrido.  Cumple.  Después de todo, los personajes tienen que durar.  Tienen que seguir sobreviviendo.

La serie gira alrededor de Rick, este asistente de sheriff, que en un mundo post-apocalíptico dominado por zombies, sale de su pueblo a buscar a su esposa y a su hijo.  Él cree que están vivos, porque tiene indicios de ello.  Pero no tiene la certeza.  Así que sale a explorar un mundo en el que los que quedan sobreviven como pueden.

El comic maneja estos encuentros con sobrevivientes de una manera genial.  Es más, cuando se define una mancha con la que anda Rick y se establecen en un refugio (una cárcel), es que a mi parecer el comic decae muchísimo.  El gancho principal de el Festín es mostrar cómo la mayoría de los humanos en nuestra sociedad moderna no sobrevivirían ni medio minuto en un mundo en el que tienen que conseguir su propia comida y cocinársela y arreglar el motor de su propio carro, mientras que hay unos cuantos que sí tienen de alguna u otra manera el entrenamiento necesario.  Esto, que en el libro World War Z de Max Brooks está explorado a la perfección, en la primera etapa de The Walking Dead -el comic- se muestra bastante bien.  Esperemos que en la serie lo hayan sabido capturar.

El Heraldo – Ya casi (8): Literatura de fantasía peruana y rajes de Harry Potter

2 Nov

Como ya lo había adelantado en otro post, hace un par de semanas participé en un coloquio internacional sobre el género de la fantasía en América Latina.  Participé en una mesa, la cual compartí con otros escirtores peruanos que habían incursionado en la fantasía, más un chileno (Pablo Espinoza Bardi, autor de Necrospectiva, que he colocado en mi lista de pendientes).  De los que hablaron debo comentar que el que más me llamó la atención fue Carlos Saldívar.  Tuvo un rollo bien chévere y se nota que ha leído un montón de literatura de fantasía y ciencia ficción.

El caso es que de lo conversado ese día nos quedó claro una cosa: Que -en contra a lo que uno podría pensar- sí hay muchos autores peruanos que han incursionado en el género de la fantasía y que están arriesgándose publicando material.  Y eso en el Perú, un mercado dominado por una oferta bien limitada a pesar de que hay demanda para cosas nuevas, me parece chévere.  Y siendo yo mismo uno de ellos, creo que es conveniente que nos apoyemos mutuamente y formemos alguna especie de mancha o de red.

Sobre todo porque, como también lo comentamos ese día, hay un problema adicional con la crítica literaria local que prefiere prenderse fuego a comentar novelas o libros de cuentos peruanos del género de la fantasía.  Así que ni modo.  Mientras se dan cuenta que se han quedado en el siglo antepasado, quiero probar algo nuevo, para lo cual voy a necesitar algo de apoyo.  Si es que quieren.

En un intento por aportar estoy experimentando con un newsletter gratuito que se mandaría con noticias y novedades de autores peruanos -de preferencia jóvenes- que estén abordando el género de fantasía.  Aún estoy aprendiendo a usar la herramienta en cuestión, pero son bienvenidos a suscribirse.  Pueden hacerlo en este enlace (o dejen un comentario en este blog con su email… no lo haría público).  Mi plan es mandar un mail cada vez que tenga entre tres y cinco noticias referentes a nueva literatura peruana de fantasía, lo cual según lo que he estado viendo sería entre una y dos veces por semana.

Les pediría que por favor pasen la voz.  La idea es armar mancha.  Y si quieren pasarse noticias para que las cuelgue, avisen.  O direcciones de blogs que actualizan información al respecto, mejor aún.  Qué sé yo.  Esta vaina funciona si se forma alguna especie de comunidad que se sostenga a sí misma.

Mientras piensan si les conviene entrarle a esta vaina, los dejo con un video que grabó un camarógrafo seguidor del estilo de Blair Witch Project de mi intervención en el coloquio.  Pero antes de que lo vean, les explico.  Previamente me habían preguntado cuáles habían sido mis influencias y yo mencione, entre otras, a Isaac Asimov.  Luego un colombiano que había venido a Lima solo para el evento participó para darle de alma a Asimov.  Así que aquí está mi defensa a ese autor que me gusta tanto.  De paso rajo de JK Rowling y le reviento cohetes a Agatha Christie.  Vean por qué.

YouTube Preview Image

El Heraldo – Ya casi (7)

19 Oct

Lo más importante que me interesa promover es el Coloquio internacional: Lo fantástico que es este fin de semana y en al que me han invitado a participar.  El evento es el 22 y 23 de octubre (este viernes y este sábado).  Se ve bastante interesante.  Si se quieren enterar de los detalles, entren al blog Iluminaciones, del organizador del evento.  Ahí, por ejemplo, el susodicho ha tenido la amabilidad de escribir un post sobre los que participarán de la mesa en la que voy a hablar.  Ahí me dedica un párrafo.

Para los interesados, yo voy a estar en la mesa del sábado 23 a las 3 pm.  Sería chévere que vayan.  Voy a hablar de la experiencia de publicar mi novela El Heraldo en el Muelle y algo de la siguiente que estoy por publicar, El Heraldo en la Barca.  Pero denle una chequeada al programa.  Está viniendo gente de Colombia, Brasil, Chile y Estados Unidos.  Además, están participando representantes de la San Marcos, la USIL, la PUCP, la Antonio Ruiz de Montoya, la Antunez de Mayolo (Huaraz), la Richi, la Agraria.  Y en fin, va a estar chévere.  Si les interesa la literatura de fantasía, les va a dar en la yema del gusto.

Es en el local del Centro Antonio Cornejo, que es la que está organizando todo el asunto.  Su dirección: Av. Benavides 3074, La Castellana.

Y en una nota relacionada, más de 600 personas se han bajado el capítulo cero de El Heraldo en el Muelle que colgué en pdf en Scribd.  Bacán.  Estaba pensando subir algo más, pero no me queda claro qué.  Por el momento subir la novela completa no es una opción (sorry, no depende de mí).  Pero podría subir el primer capítulo de la novela o un avance de la que aún no publico, El Heraldo en la Barca.  O diseños de los personajes que hice para planear la estructura de la trama. ¿Alguna preferencia? Manifiéstense, que esto lo haría después del coloquio.

Currently reading (19)

14 Oct

Chet Phillips es un ilustrador independiente que tuve la suerte de conocer en mi viaje al Comicon de San Diego 2010.  El pata se dedica más que todo a hacer material publicitario para empresas.  Ha hecho ilustraciones para American Airlines, Pepsico y Warner Brothers, entre otros.  Pero la razón por la que estaba en la convención de comics era que en su tiempo libre el causa ha desarrollado un universo propio, el cual está plasmado en libros, tarjetas y posters.  Parte de esta parafernalia es The Society of Sinister Simians.  Su primer título, autopublicado con su plata.  Y déjenme decirles que si no es un éxito inmediato es porque el universo es injusto.

Es excelente.  Así, con todas sus letras.  Con su equis y sus cuatro vocales iguales.

No es una novela propiamente dicho.  Se supone que es la recopilación histórica de biografías y fichas acerca de los simios malvados que dominaron un planeta tierra muy similar al nuestro.  Las fichas vienen acompañadas de ilustraciones hechas por el mismo autor, que aportan muchísimo para ambientar este universo ficticio en el que un mono inteligente ha establecido un imperio maligno.

No sólo se manda unos rayes alucinantes sobre el emperador y sus asesores, ministros y monos de confianza, así como las historias de sus vidas.  A través de esas biografías Chet cuenta el ascenso de esta malvada nación y su caída.  Pero todo tiene una onda steampunk que lo hace mucho más interesante.  El imperio tiene científicos locos, traidores, síquicos asesinos, hechiceros de las artes ocultas, etc.  Y todos se andan serruchando el piso entre ellos, generando un escenario de intrigas bastante rico.

Ojalá que Chet se anime a seguir expandiendo este mundo y publique algo más.  En el Comicon me dijo que estaba preparando una novela que transcurre en ese universo.  Con un poco de suerte lo saca pronto.  Estoy seguro que será genial.

El Heraldo – Ya casi (6)

13 Oct

Ya en un post reciente comenté que estaré en el Coloquio Internacional “Lo fantástico diverso” el sábado 23 de octubre a las 3 pm.  O sea, la próxima semana, no más.  Ahí estaré comentando sobre la experiencia de escribir mi primera novela, El Heraldo en el Muelle.  Además aprovecharé para adelantar algo del siguiente tomo en la saga, El Heraldo en la Barca.  Y con un poco de suerte podré llevar unos cuantos ejemplares de la primera novela, aunque aún no garantizo nada, porque eso no depende de mí.  Todos están cordialmente invitados.  Creo.

Con respecto a la segunda, tengo dos novedades.  Primero, la semana pasada me vino a entrevistar Emilio Camacho del blog El Cuervo sobre Palas.  Ya colgó el video de la entrevista en la que hablo de los dos títulos.  En este enlace pueden ver el video.  Segundo, con esta entrevista he aprovechado para abrir una página estática en la que iré colgando enlaces a comentarios y menciones a El Heraldo en la Barca.  Con un poco de suerte con ésta alcanzo tantos comentarios como los que recibió su antecesora.

Mildemonios fue al cine (12)

12 Oct

Hay algo que a mí me revienta de todo el asunto de la crisis internacional… Que varios de los principales responsables de todo el desastre han salido como si las webs.  Y es precisamente ese punto el que me incomoda con la nueva película de Oliver Stone.

Wall Street 2 transcurre durante los peores momentos de la crisis financiera.  En ese contexto Gordon Gekko (Michael Douglas), que hace meses ha salido de la cárcel por los crímenes que cometió en la primera película, está tratando de amistarse con su hija (Carey Mulligan, a quien todo fan de Doctor Who debería haber reconocido de inmediato) a través su prometido (Shia LaBeouf), quien lo admira.

Ok, esa parte de la película es tierna, es bonita, es amena.  Pero.

Todo eso va en paralelo con la épica hazaña del prometido en cuestión, que casualmente también es corredor de bolsa, de conseguir financiamiento para que un genio loco en California construya un generador de energía limpio y eficiente que funciona sobre la base de láseres.  En distintos momentos de la película el corredor de bolsa, Jake Moore, se manda monólogos acerca de la importancia de invertir en nuevas formas de generación de energía limpias y verdes.  En cierto momento incluso llega a decir que los que invierten en esto son superhéroes y los compara con el Capitán América.

Ya, chévere.  Algo inocente para mi gusto.  En fin, interesante.  Pero.

ADEMÁS hay un rollo económico financiero que es el que me llega.  Jake tiene un mentor, Louis Zabel (Frank Langella), que se suicida al comienzo de la película como consecuencia de un descalabro financiero.  Jake entonces se la jura a quien, según él, es el culpable del impase, un despiadado capitalista que alguna vez compitió con Gordon Gekko, Bretton James (Josh Brolin).  Aquí es que la cosa de complica.  Entre Gekko, Jake y Bretton se arma entonces una tensión de idas y venidas, en las que se arman intrigas que por momentos benefician a uno y perjudican a otro, para después cambiar.

En este proceso intentan mostrar, primero, que toda la crisis fue consecuencia de todos al mismo tiempo.  O sea, de nadie.  Y eso no es cierto.  Ok, hubo niveles de responsabilidad, pero la película sugiere que la crisis es tanta culpa del ciudadano común que se dejó llevar por la ola como del capitalista despiadado que movió millones de millones irresponsable de un lado para otro, como del gobierno que de la plata de todos los norteamericanos pagó el rescate financiero de organizaciones financieras que se habían estado llenando los bolsillos con decisiones arriesgadas que después cobraron factura.

Y en el colmo de la fábula, Gekko después de haberse robado los US$100 millones que necesitaba Jake para salvar al mundo con su energía de láser -y causa no solamente cientos de desempleos en la fábrica en construcción en California, sino además la ruina de Jake, del ingeniero que está desarrollando la nueva tecnología y de la relación entre Jake y la hija de Gekko- regresa, los visita, se manda un floro sobre segundas oportunidades y listo.  Borrón y cuenta nueva.  Lo perdonan y lo invitan a la fiesta de cumpleaños de su hijo.

Pucha, no sé ustedes, pero si alguien me roba US$100 millones y regresa silbando por la calle con las manos en los bolsillos, agárrenme que le rompo un carrito sanguchero en la cabeza.  Ah, ¿vienes a devolverme los US$100 millones que me robaste? Lo siento, causa, aplícale intereses del mercado y me pagas la diferencia también, maldito desgraciado.

No, Oliver Stone.  Lo siento. ¿En dónde está el director incisivo de Platoon, JFK o Natural Born Killers? ¿Cuánto te pagaron los hedge funds para que los hagas quedar como las víctimas? ¿Y así vas a Venezuela a darle la razón a Hugo Chavez en tu documental South of the Border? Muy poco consistente.  A este Oliver Stone le tengo una pregunta: ¿No se suponía que Gordon Gekko era un villano?

Ni modo, ya nos globalizamos (4)

11 Oct

Cuando anunciaron que el Nobel de Literatura 2010 se lo daban a Mario Vargas Llosa yo estaba listo para ir a la ferretería local a comprar clavos, un martillo y tablas de madera para encerrarme en mi casa al mero estilo Yo, Leyenda hasta el próximo año.  Y es que después de la legión de admiradores que generó que La teta asustada llegara a los óscares, pensé que esto sería insoportable.  No porque MVLL no sea lo máximo, no porque no sea el ídolo de masas, no porque haya revolucionado la literatura o porque haya encontrado la cura al polio, sino porque los peruanos somos así.  Cuando nos prendemos de algo, Dios salve al que se atreva a no alinearse, porque le cae con todo.

Y yo, les confesaré, no soy admirador a muerte de MVLL.  Sí, leí un par de libros.  No me capturaron.  Lituma en los andes me pareció chévere.  Me sentí identificado con Los jefes.  No acabé La ciudad y los perros.  O sea, le di su oportunidad y no me terminó de gustar.  Y en este mundo en el que uno no tiene tiempo infinito para leer todo lo que uno querría, se tiene que ser selectivo con lo que uno lee.  Por supuesto que está escrito alucinantemente, que nadie domina las figuras metafóricas como MVLL, que si no fuera por él no conoceríamos el número cero, etc.  Eso nadie se lo quita.  El pata es capo.  Pero a mí personalmente no me captura.  Son dos cosas distintas.

Por otro lado, estoy de acuerdo con Bayly cuando dice que éste es un mérito de MVLL prácticamente personal y no de todo el Perú, como algunos refieren.  Claro, el Perú le dio material para que escriba como condenado, ¿pero acaso lo apoyó como país en su conjunto? Al que me quiera discutir esto, bienvenido.  A mí me encanta discutir.  Pero a ver, ¿cómo explicaría los resultados de las elecciones de 1990? No recuerdo que en ese entonces, quizás cuando MVLL era más vigente, lo hayan elegido ¡¡por encima de un total y completo desconocido!!  Y además, claro, hoy en día todos nos burlamos de Los No Sé Quién y Los No Sé Cuántos por la canción que sacaron burlándose de MVLL, pero les recuerdo que en ese entonces era una opinión bastante proliferada.  Quizás no la dominante, pero sí era bastante mencionado por analistas y columnistas: MVLL se había ido del Perú picón.  Y como todo peruano que haya ido a un colegio de solo hombres sabe, lo peor que puedes hacer cuando se están burlando de ti es quitarte.

Ojo, no estoy defendiendo al vendido de Raúl Romero.  Lo echado al montesinismo no se lo quita nadie.  Pero antes de hacer cargamontón contra él chequeen en los archivos de internet.  Descentralicen sus baterías contra todos. ¿O ya se olvidaron de las burlas de Hildebrandt a MVLL, que lo llamaba siempre “Mario Vargas”? Que no tiene nada de malo.  Está en su derecho de tener esa opinión del escritor.

Recuerdo hace un año en el que quedé en ir al cine con unos amigos.  Dos hacían la cola a la sala, mientras yo compraba la entrada para mí y para otros tres.  Delante de mí en la cola estaba MVLL.  Cuando subí y comenté eso con los demás en la sala, casi les da embolia arterial.  Uno literalmente se paró a buscarlo entre los que estaban en la sala en la que estábamos en ese momento, a pesar de que nadie había dicho que estaría viendo la misma película que nosotros.  Entonces me acordé que en ese grupo el único que no había estudiado en la PUCP era yo.  Así que ni modo, tuve que relajarme, no más y seguir viendo cómo se seguían retorciendo en sus asientos por estar imaginariamente respirando el mismo aire que su ídolo absoluto.

Y el Perú es así.  Pero mientras las islas de intelectualidad se siguen dando palmaditas en la espalda -pero no hacen mucho por promover a una nueva generación de literatos, que yo sepa-, chequeen lo siguiente.  Miren cómo en el Perú, según google, se buscaba cada vez menos “mario vargas llosa”… hasta que le dieron el nobel.  Bien por él.

Recuerden, esto es solo en el Perú.  Ahora crucémoslo con las búsquedas del concepto “al fondo hay sitio”.  Miren cómo hoy en día casi casi están al mismo nivel, incluso con nobel de por medio (hasta antes del premio, el programa de televisión era fuertemente más buscado que el escritor).  No quiero ni imaginarme lo que sucedería si a Al fondo hay sitio le dan alguna clase de premio fuera del país.

En todo caso, como quién le da algo de base a que el nobel es un realce a la obra de MVLL y que es un premio que le da validez a toda una vida de trabajo… ¿Ya se enteraron que hoy se anunció el nobel de economía? ¿Y por qué se los han dado? ¿Sabían que a la que ganó el nobel de economía del año pasado se lo dieron por un rollo que se aplica al conflicto de Bagua y similares?

Crónicas de un viaje anunciado (9)

5 Oct

Una de las gracias del Comicon, más allá de los comics mismos y de los screenings y de los paneles y de las maravillosas cosas que seguramente ya mencioné, es que van fabricantes de juguetitos y de cositas.  Y que ahí se pueden comprar artículos de colección.  Uno de esos puestos era el de Factory Entertainment.

Estos patas hacían objetos basados en películas de acción.  Así, por ejemplo, aún no ha salido la película de The Green Hornet y estos patas ya estaban ofreciendo artículos que veremos en el film, como el anillo del avispón o un carrito a escala de Black Beauty.  Parafernalia de James Bond tenían mucha más.  Por ejemplo, el arma del villano de The man with the golden gun o los dientes metálicos de Mandíbula, el causa que perseguía al agente en las películas Moonraker y The spy who loved me.

En fin.  Sus estantes estaban chéveres, porque estaban llenos de sonseritas de este tipo.  Por supuesto que el sentimiento de pertenencia desaparecía de inmediato cuando preguntabas el precio de las cosas.  Así que ni modo.  Sus estantes estaban chéveres para ver con las manos en los bolsillos y la billetera en cualquier otro lugar.

El Heraldo – Ya casi (5)

4 Oct

Hay hasta tres procesos relacionados al universo del Heraldo que están activos.  Primero, la reimpresión de la primera novela, El Heraldo en el Muelle.  Y es que según el editor de ésa, se agotaron los ejemplares.  Segundo, la edición de la segunda novela, El Heraldo en la Barca.  Y más recientemente, la organización para la tercera, la cual sabe dios para cuándo estará.  Pero las cosas están yendo tan bien con las dos primeras, que ya me animé a esquematizar lo que sería la tercera entrega.

Mientras esperamos a que alguno de estos procesos llegue a algo concreto, hay dos acontecimientos que a lo mejor les interese.  No creo, pero de todas maneras en algún lugar las tengo que publicitar.

Primero, les cuento que esta semana se presenta la siguiente edición del libro Economía para Todos del Instituto Apoyo (a la que están llamando “edición 2010″).  Yo tuve la suerte de estar a cargo de la tercera edición, por lo que no puedo evitar sentirme parte del esfuerzo.  Además, estoy en los créditos, así que ni modo.  Este libro estará presente, tengo entendido, en la Feria del Libro Ricardo Palma.

Segundo, el día 22 y 23 de octubre se llevará a cabo el Coloquio Internacional “Lo fantástico diverso”, en el que se discutirá el asunto de la literatura fantástica en la realidad latinoamericana.  Yo estaré el día sábado 23 de octubre a las 3 pm con otros tres autores (Mónica Belevan, Edwin Chávez y Carlos Saldívar).  Modera Elton Honores.  Hablaré sobre la experiencia de publicar El Heraldo en el Muelle.  Y si me alcanza el tiempo, cuento algo sobre la siguiente novela.

Por si acaso, el amigo Daniel Salvo (la mente criminal detrás del blog Ciencia Ficción Perú) hablará también el sábado, pero a las 10.55 am.  Su tema: Tres visiones del futuro de Lima.

Este coloquio será en el local del Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar: Avenida Benavides 3074, Miraflores.  Todos están cordialmente invitados.

Mildemonios prendió la televisión (8)

3 Oct

Estoy por salir a votar y a falta de una buena película nacional que trate el tema de las elecciones y las campañas, recuerdo esta excelente película The American Presidente escrita por Aaron Sorkin (el mismo de The West Wing), en la que se trata el romance entre el presidente de los Estados Unidos (Michael Douglas) con una lobbyista ambientalista (Annette Bening).  La historia es una excusa para mostrar cómo se deciden cosas en la Casa Blanca y para exhibir una versión platónica e idealista de cómo es que deberían ser los políticos.

Como dije, es una película norteamericana que critica a la política norteamericana.  Pero Sorkin es un idealista total -cualquiera que haya visto un capítulo de The West Wing puede constatar eso- y en algunas partes se le escapan rollos bien profundos.

Por ejemplo, al presidente le critican políticos conservadores que un viudo con una hija esté frecuentando a una cabildera ambientalista.  Obviamente, el candidato a la presidencia por el partido rival se prende de eso y no lo suelta y no lo suelta.  A lo largo de la película se muestra que ese rival, protagonizado por Richard Dreyfuss, le sigue dando a ese tema hasta por gusto.  Y a pesar de todo, el presidente no le responde.  Todos sus allegados cuestionan al presidente por no responder a los ataques ridículos del político rival.  Pero el presidente comenta que no lo va a dignar con una respuesta, que no es lo correcto, etc.  Es decir, opta por la salida idealista.

Hasta que en un momento la situación ya no es sostenible y todo se mezcla.  Y uno de sus asesores, interpretado por Michael J. Fox (en lo que para mí es el papel de su vida), revienta y le suelta al presidente el siguiente floro:

You have a deeper love of this country than any man I’ve ever known.  And I want to know what it says to you that in the past seven weeks, 59% of Americans have begun to question your patriotism. … They don’t have a choice! Bob Rumson is the only one doing the talking! People want leadership, Mr. President, and in the absence of genuine leadership, they’ll listen to anyone who steps up to the microphone. They want leadership. They’re so thirsty for it they’ll crawl through the desert toward a mirage, and when they discover there’s no water, they’ll drink the sand.

En un momento en el que vamos a elegir a alguien que reemplace a un mudo que optó por no responder a las críticas -pero de alguna manera sospecho que no lo decidió por idealista, como los personajes de Sorkin-, me parece que este rollo es relevante.  Va a sonar corny, pero la gente en Lima quiere un líder, ya sea éste más de derecha que de izquierda.  En ausencia de ese líder es que la gente escucha al imbécil que sí habla.  Y si ese imbécil les dice que tomen arena en el medio del desierto cuando tienen sed, según Sorkin, lo harán.

O quizás no.  A este floro, el presidente responde en una toma que se disuelve a negro (es decir, recontra emotiva).

People don’t drink the sand because they’re thirsty. They drink the sand because they don’t know the difference.

O sea.  Según el presidente de Sorkin, la gente no toma arena porque está sedienta.  Toma arena porque no reconoce la diferencia.  Sería chévere que hoy nosotros sí reconozcamos la diferencia.

Y en fin.  Me encantaría haber citado una película peruana.

Currently reading (18)

27 Sep

Cuando fui al Comicon tuve la suerte de conocer en persona a Max Brooks.  Fui a un panel en el que hablaron varios autores de novelas que contenían zombies, en el que discutieron y respondieron preguntas sobre ese tema.  También fui a un panel en el que habló específicamente de su experiencia como escritor de comics.  Y sí, pues.  El asunto es que el maestro que escribió la fenomenal Zombie Survival Guide, el manual que debes tener a la mano cuando los muertos vivientes se levanten e intenten alimentarse de la carne de los vivos, y el insuperable World War Z, la recopilación de entrevistas ficticias a los sobrevivientes de una epidemia mundial que por poco hizo que los humanos perdamos el planeta a manos de los zombies, está incursionando en los comics.

El último día del Comicon pasé por el stand en el que el pata firmaba autógrafos y habiendo poca cola, me la hice.  Pero como ya tengo los dos libros que he mencionado y para tener su firma en una publicación de su autoría -que me parece más chévere que hacerle firmar una servilleta-, compré el comic Recorded attacks, en el que supuestamente narra distintos ataques de zombies relevantes para la historia de la humanidad.  Me lo firmó -no sin antes presenciar cómo la madre de una fan loca recriminaba al autor por no haber tratado bonito a su hija, pero ésa es otra historia-, me tomé mi foto con el pata y listo.

Ahora en Lima me senté a leer el comic en cuestión y debo decir que no me ha gustado.  Es una recopilación de casos que ya se trataron en alguno de los dos libros anteriores, pero sin nada nuevo.  Los dibujos dejan mucho que desear.  La narración es muy lenta.  En fin, me decepcionó bastante.  Me da pena que la firma de Brooks la tenga en el libro de los tres que menos me gustó.

Ahí estoy con Max Brooks, poco después de que me autografiara
el libro que meses después leería y no me gustaría.

Mildemonios se fue al cine (11)

23 Sep

El fin de semana fui a ver Resident Evil 4: Afterlife.  Y antes de que me suelten a los perros déjenme decirles que como película puntual no es para nada interesante.  Por sí sola no se la recomendaría a nadie.  Pero tiene un detalle que comento luego que podría hacerla académicamente curiosa.

En todo caso, RE4 es la cuarta película de una serie que sigue las aventuras de Alice (Milla Jovovich), cuyo apellido nunca se dice.  No sé si lo mencionarán en los juegos, pero en ninguna de los cuatro filmes lo revelan.  A lo largo de las cuatro películas Alice se ha ido cruzando con los personajes relevantes de los juegos de computadora en los cuales la serie está vagamente basada.

La primera película data del año 2002, dirigida y escrita por Paul W.S. Anderson.  Ahí la amenaza del virus que hace que los muertos se levanten y se quieran comer a los vivos está contenido dentro de un laboratorio.  Alice da vueltas por las instalaciones con un grupo de militares tratando de averiguar lo que pasó y salir antes de que el sistema de seguridad clausure todo definitivamente, lo cual hace al final.  Contenido.

La segunda data del año 2004, dirigida por otro causa (Alexander Witt), pero escrita por el mismo Paul W.S. Anderson.  Ahí el virus es accidentalmente soltado e infecta a toda una ciudad.  Alice da vueltas con un grupo de sobrevivientes tratando de escapar antes de que destruyan la ciudad para contener la epidemia, lo cual es hecho al final.  Pero el virus sigue contenido dentro de la ciudad.  Contenido.

La tercera data del año 2007, dirigida por alguien más (Russell Mulcahy), pero escrita nuevamente por Paul W.S. Anderson.  En este film el virus se escapó de alguna manera e infectó a todo el mundo.  El planeta tierra está plagado de zombies y los humanos sobreviven como pueden en pequeñas comunidades.  Alice se cruza con una mancha de humanos que sobreviven viajando de un lugar a otro en una caravana de coches.  Alice termina en las instalaciones de la misma compañía que desarrolló el virus, similar a los de la primera película.  Los humanos que quedan huyen en un helicóptero a una comunidad en Alaska.

La cuarta es de este año (dirigida y escrita por Paul W.S. Anderson) y arranca donde la tercera acabó: Con Alice buscando venganza de la compañía a la que culpa de todo y cuyos dirigentes están a salvo en instalaciones subterráneas a lo largo de todo el mundo.  Alice y sus clones -cuyo origen es la tercera película- se meten a la última instalación que le quedaba a la compañía (ubicada en Japón) al inicio de la cuarta película, barren con todos ahí, pierde sus poderes síquicos en el proceso y sobrevive a la matanza.  De hecho, es la única que sobrevive, para luego agarrar una avioneta e irse a Alaska volando.

Lo que me llamó la atención es que mal que bien, en las tres películas anteriores se planteaban escenarios originales para una película de zombies.  No son buenos filmes… Son clichés en el tratamiento de la acción, terriblemente predecibles y con personajes muy poco originales.  Los diálogos son patéticamente convencionales en las cuatro.  Eso no se lo quita nadie.  Pero los escenarios eran originales.  En la primera están encerrados en una instalación subterránea claustrofóbica.  Ok, hemos visto algo parecido en Day of the Dead de George Romero.  Pero en RE1 el escenario es prácticamente un personaje más.  No, esperen. El escenario es un personaje más: The Red Queen.  De hecho, el personaje más interesante de todos.

En la segunda, nuevamente la ambientación es original.  Es una ciudad luego de la epidemia zombie.  Ok, 28 Days Later de Danny Boyle lo muestra también en Londres.  Pero aquí es distinto.  La ambientación es realmente buena, con una verdadera preocupación por mostrar una ciudad completa.  En 28 Days Later Boyle tiene que improvisar mucho y no explota realmente lo que significa tener una ciudad llena de zombies.  Al contrario, no se demora en sacar a sus personajes de ahí apenas puede.

En la tercera tenemos un mundo cubierto de zombies.  Nuevamente, esto ya se mostró en Dawn of the Dead de Zack Snyder y en Day of the Dead de Romero.  Pero en ninguna de estas dos se muestra realmente el mundo, sino que se dice que los personajes se están refugiando de él.  En Resident Evil 3 se muestra de arriba a abajo.  Luego películas como Zombieland lo harían mejor.  Pero en RE3 en ese momento me llamó la atención.  Me pareció original.  Claro, nuevamente, la película se echa a perder por otras razones.  Pero la ambientación es muy buena.

En RE4 se empieza presionando reset.  Alice pierde sus poderes, el refugio de Alaska resulta que era mentira, etc.  Pero peor aún, se procede a poner a Alice en situaciones que hoy en día ya no son originales. ¿Humanos refugiados de zombies en una instalación penitenciaria? Yala. ¿Un carguero manteniendo a salvo de los zombies en alta mar? Yala también.  RE4 pierde eso único que hacía de la serie de Resident Evil algo interesante: Un escenario interesante y bien plasmado.

Lástima.

El Heraldo – Ya casi (4)

20 Sep

El universo en el que transcurre mi novela El Heraldo en el Muelle tiene mucho que celebrar.  Y es que, como lo comentara en un post anterior, la siguiente novela de la serie ya tiene casa editorial: Editorial Mesa Redonda.  Ésta ya ha comenzado el largo proceso de revisión y edición del material para poder publicar El Heraldo en la Barca antes de fin de año.  Lo cual es chévere, porque quiere decir que será una opción que puedan comprar mi librito como regalo de navidad. ¿Zas, zas? ¿Verdad que sí?

Pero la semana pasada me han confirmado otra buena noticia.  Y es que ante el hecho celebrable de que el tiraje de la primera novela se acabara, la editorial de ésta, Ediciones Bizarras, ha decidido sacar una reimpresión.  Sí, ya sé que lo había comentado antes en este blog, pero ahora ya me dieron la confirmación.  Y me han asegurado que ésta estará lista también para antes de fin de año.  Así que con un poco de suerte estarán disponibles las dos novelas para que cualquiera que quiera regalar cultura a sus sobrinitos y primitos tenga la opción de envolver El Heraldo en el Muelle o El Heraldo en la Barca o ambas en un solo paquete.