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Hay dos agriculturas en ti (7): Más sobre el límite al crecimiento

8 Mar

Hace un tiempo me mandé con un post en contra a la iniciativa de poner límites a la propiedad agraria.  Tuvo su gracia, porque la discusión continuó y me llevó a escribir un segundo post con más consideraciones.  Desde entonces hasta ahora se ha seguido discutiendo el tema y como a veces sucede, pareciera que no hay argumento o justificación que aguante las razones políticas que están detrás de la determinación de sacar esto adelante como sea.

Más allá de los rollos con los que se van saliendo los que se han casado con esta idea, hay dos puntos que no deberían ser negociables.  O sea, no es difícil reconocer que detrás de todo esto pareciera estar intereses específicos (afectar a empresas en especial con las que les da flojera competir).  Pero creo que deberíamos hacer el esfuerzo por siquiera fingir que hay alguna clase de respeto por el correcto procedimiento y por el sustento técnico.

Primero, no hay forma de fingir que el límite que se decida, cualquiera que ése sea, tenga alguna clase de sentido si no se espera a que se haga el censo agrario antes.  No se puede sustentar nada, porque no se sabe mucho en términos concretos acerca de la tenencia de la tierra.  La única información que se tendría sería la que las grandes empresas agroindustriales revelan por razones ajenas al ciclo agrícola (porque cotizan en bolsa o por buen gobierno corporativo).  Así que, lo siento, pero insistir en definir el límite antes de contar con esa información es comunicar abiertamente que importa un rábano la realidad, lo importante son los intereses que se tienen que imponer.

Segundo, tampoco hay forma de fingir que esto es algo serio si se insiste en poner un mismo límite para todo el país.  Las condiciones de la agricultura son total y completamente distintas en la costa que en la sierra y en la selva.  Es más, a lo largo de la costa en sí mismo ya tenemos distintas condiciones.  Ni qué decir en la sierra.  O en la selva alta, que es distinta de la selva baja.  Y así hasta el infinito.  Definir un número mágico desde el Congreso -con el glorioso conocimiento que ellos tienen de, pues, lo que sea- es bien poco serio.  Si quieren fingir que hay algo de preocupación sincera por el agro, deberían definir distintos límites, dependiendo de las condiciones.  Y eso les va a tomar tiempo.  O les debería tomar tiempo, en todo caso.

De hecho, como lo expone este artículo de Reflexión Democrática, las justificaciones para esta iniciativa son tan débiles técnicamente, que es fácil ser suspicaz y darse cuenta de a quién le beneficiaría.  Confiep, en cambio, ha decidido ser un poco más inocente y creer que se trata de un asunto ideológico.  Para mí el asunto está bastante claro.

Como sea, hay formas mucho más efectivas de atacar las preocupaciones que se mueven como justificaciones para el límite a la propiedad agraria que no impliquen perjudicar la inversión en el sector.  Aquí algunas ideas.

¿Les preocupa la posición de dominio? Pues para eso tenemos a Indecopi.  Si hubiese un caso en el cual una empresa o un agricultor está abusando de sus vecinos campesinos desvalidos, pues fácil, vas a Indecopi y él se encarga de realizar una investigación para determinar si efectivamente está habiendo abuso.  Recuerden que ser grande por sí solo no es malo.  Como lo comenta esta columna de Gonzalo Zegarra, es típicamente peruano tenerle miedo a lo grande, pero ése es un temor que eventualmente vamos a tener que superar si es que queremos que la economía siga creciendo.

Oh, déjame adivinar: No confías en Indecopi.  Pues déjame decirte que cualquier rollo con el que te puedas salir para no confiar en Indecopi no es suficiente para hacer que confiemos en el Congreso.  El Congreso en el Perú es una de las instituciones más desconfiadas del país.  Y de hecho, Indecopi es una de las instituciones en las que la gente más confía.  Así que si de eso se trata, cualquier cosa menos confiar en que el Congreso haga una labor impecable investigando el tema y decidiendo un límite que sea conveniente para el país.

¿Les preocupa el uso del agua? Pues para eso tenemos al ANA.  Aquí el problema es que hay mucha informalidad en este asunto, lo que permite que muchos se aprovechen del caos.  Y cuando digo que muchos se aprovechan de eso, digo grandes, pequeños y medianos, dependiendo de la situación.  Lo que necesitamos es que la autoridad nacional del agua, casualmente llamada Autoridad Nacional del Agua (ANA), se ponga las pilas, luego se ponga los pantalones y salga a ordenar el asunto.  Y que rueden las cabezas que tengan que rodar.

¿Les preocupa el avance del biodiesel? Hay toda una movida para oponerse a que se siembre en el mundo caña para biocombustible, lo que a su vez pone supuestamente en peligro la seguridad alimentaria.  Más allá de la inconsistencia de que en muchos casos se trata de gente que en su momento apoyó la moratoria a los transgénicos (que la FAO a gritos insiste que son necesarios para poder sembrar suficiente alimentos para darle de comer a la población en crecimiento), supongo que puede ser una preocupación razonable.  No obstante, para discutir esto o para poner restricciones a la siembra de biocombustibles no hace falta poner límites a la tenencia de tierras.  Es un tema puntual que tendría que ver el Minag o el Minam.  Eso se ve por el lado del permiso para la siembra de productos específicos.  Planteen su moratoria a la producción de biocombustible, a ver qué pasa.

¿Les preocupa el monocultivo? No voy a linkear a ninguno de los que anda diciendo que con grandes extensiones de sembrados se promueve el monocultivo, porque sonar ofensivo.  Sobre todo porque la relación que pretenden establecer entre las dos cosas es sencillamente ridícula.

Precisamente al tener mayores extensiones de tierra es que una empresa agroindustrial puede ir experimentando con distintos productos e ir haciendo la combinación ideal que mitigue el riesgo de las fluctuaciones del mercado y aprovechar los ciclos de la mejor manera.  Pareciera que el monocultivo como antivalor ahora es el cuco político para movilizar a la gente en el sector agricultura, porque también se usó para apoyar a la moratoria a los transgénicos, jugada que era igual de ridícula.

No porque el monocultivo no sea algo serio, que sí lo es.

Un ratito, déjenme repetirlo, porque ya sé que esto es lo que me van a discutir sin entender lo que digo: El monocultivo efectivamente es una preocupación seria.

Otra vez, por si acaso: El monocultivo es algo que hay que evitar.

Aquí el punto es que con límite a la tenencia de tierras no se está luchando contra el monocultivo, sino todo lo contrario.  O por lo menos eso es lo que dicta la lógica empresarial y la teoría económica. ¿Tienes estadística que prueba lo contrario?

¡No, no la tienes! Porque aún no se hace el censo agrario.  Puede que cuando se haga resulte que en el Perú esto funciona distinto y yo estaba equivocado.  No lo sé.  Quizás.  Pero no hay forma de saberlo por el momento.

(Dibujito de arriba: http://christopherdenise.blogspot.com/)

Acerca de la protesta en la selva (9): Juguemos a no reconocer lo acordado

6 Mar

¿Se acuerdan de la ley de consulta previa? ¿Esta vaina que aprobamos luego de tremendas idas y venidas sobre la base del Convenio 169 de la OIT? Después de todo lo que hemos pasado desde entonces, con fuga de prisioneros de penales, intervención de clubes deportivos y demás, pareciera que fue hace años.  Pero no, fue apenas en agosto del año pasado.

Recordaremos todos que en el gobierno anterior no se pudo llegar a los consensos necesarios para que se pase la ley.  Todos rajamos de eso y nos quejamos.  Pero luego llegó este nuevo gobierno, con promesas y esperanzas y por supuesto que no va a cambiar de rumbo y todo eso, y en menos de un par de meses ya había hecho que todos la aprueben y pasó.  Teníamos ley de consulta.  La cual es una consecuencia de que el Perú en su momento haya firmado el Convenio 169 de la OIT.  Todos se acuerdan de eso.  Todos lo celebramos.

No obstante, había varios detalles de esta norma que preocupaban.  No es que fueran fatales, pero eran detalles sobre los cuales había que estar atentos, si es que no queríamos que esto se pervierta en algo que termine perjudicando a alguna de las partes.  Algo así como “estar vigilantes”, pero de verdad y sin irse del país.

Primero, no quedaba claro quién iba a estar a cargo de todo el proceso de reglamentación e implementación.  Hoy en día queda claro que eso recae en el viceministerio de interculturalidad del Ministerio de Cultural.  Quizás no sea lo más eficiente, pero por lo menos ya está definido.  Segundo, parecía que no quedaba claro que el proceso de consulta es un proceso de consulta y que no es una pedida de permiso.  Esto es algo que aún queda medio gaseoso y en lo que varios grupos de presión aún pretenden hacerse los locos.  Pero ni modo, así es. (Lo que no quita que si haces la consulta y todo el mundo alrededor del lugar en el que se llevará a cabo un proyecto se manifiesta en contra, la razón te dicte que no lo ejecutes).

Los problemas vienen con las demás preocupaciones que expresaba en ese post.  La norma asume que todas las partes están participando de buena fe.  Y eso lamentablemente no siempre es el caso.  Para muestra un botón de lo que está por venir.

Recordemos que el juego de muchos de los grupos que se oponen a proyectos mineros y similares es a demorar lo más posible el otorgamiento de los permisos pertinentes.  Todos hemos leído el dichoso manual contra las empresas mineras.  En la página 11 podemos leer a la voz de la experiencia: “Es mucho más fácil prevenir la embestida de las empresas antes de que se lleve a cabo la exploración”.  Y otras joyas que se pueden encontrar en ese documento.  En ese sentido, con la ley de consulta los agitadores tienen una nueva herramienta en el juego de demorar lo más posible los permisos pertinentes.  Donde los haya, por supuesto.

Así, pues, el principal problema del que se podrían colgar es en la definición de qué comunidades son las que serán consideradas para los procesos de consulta.  El Convenio 169 de la OIT habla específicamente de pueblos indígenas y tribales.  En este artículo me metía a ese asunto en especial.  Una comunidad campesina, por ejemplo, no necesariamente es sujeto de consulta, como la entiende el Convenio 169, ergo, la ley de consulta.  Quien mejor lo explicaba era la consultora Irene Petkoff en este video.

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Ahora tenemos la embestida de los grupos que buscan incorporar a la ley básicamente a todos los que puedan.  Y eso no lo deberíamos permitir por varias razones.  Primero, porque para eso no fue creado el Convenio 169.  La idea era compensar a aquellos grupos que no participan de la vida política del país, no votan, etc.  Si a grupos de la población le damos doble poder (participan de las elecciones y participan de la consulta), estaríamos definiendo que hay peruanos de dos categorías, cuando eso era precisamente lo que queríamos evitar.  Segundo, porque esto ya estaba definido y no se vale regresar a bajarse una norma que firmamos hace apenas medio año, momento en el que todos la apoyábamos.  Sería un duro golpe a la institucionalidad que se pretende construir.  Tercero, porque la ley de consulta, para que funcione bien, ya demora bastante.  Esa demora se la tenemos que asignar a la menor cantidad posible de proyectos de inversión.  Si no, le damos la razón al manual del perfecto antiminero.

¿Que la ley es perfectible? No estoy seguro de ello.  En todo caso, el reglamento por supuesto que lo es.  Pero la ley es la ley, ni modo.  Y nos ha costado un montón llegar al espacio común necesario para que se apruebe. Concuerdo con Ivan Lanegra en que es un pésimo mensaje que algunos grupos ahora empiecen a moverse para manifestarse en contra de la ley de consulta y de un reglamento que aún está en discusión, cuando hace unos meses no dijeron ni pío.

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Así no se genera la confianza necesaria de todas las partes para que esto funcione.  Además de que legitimizan todas las demás preocupaciones que había alrededor de la ley de consulta.  Así que estemos atentos a esta clase de pasos previos a la aprobación del reglamento, para luego saber quiénes son los contradictorios que se mandan en contra de lo que antes apoyaron.

(Dibujito de arriba: http://lartistportfolio.blogspot.com/)

Para qué la libertad de prensa (3): Sin prensa no hay democracia

1 Mar

En el website de Freakonomics colgaron la vez pasada un podcast sobre la parcialidad de la prensa.  Altamente recomendable para todos aquellos que quieren entender mejor por qué la prensa es como es y que se alucina que esto es especial en el Perú.  La verdad es que para este asunto, según Freakonomics -con su sesgo económico, por supuesto-, también se aplica una explicación usando el análisis de incentivos.

Audio:
How bias is your media?

Lo que un medio busca es vender.  Ahora, esto no necesariamente quiere decir que tiene que vender ejemplares del periódico al público o subir el rating del noticiero para poder vender más publicidad a mayor precio.  No, esto quiere decir que tiene que vender, a secas.  Incluso un medio que se postula como independiente de esta preocupación, como IDL Reporteros o Infos.  Ok, no tiene que vender ejemplares o apelar a calatas para llegar a más gente y así pagar las cuentas.  Pero sí tiene que cumplir con ciertas condiciones que se le pone para recibir el financiamiento externo con el que se mantiene.

(De hecho, me llama la atención que la página web de IDL Reporteros no tenga enlace a un pantallazo que muestre quiénes son los que lo hacen y quién está pagando por esa operación. Sin ánimo de echar mala leche, creo que debería tenerlo, ¿no? Como, por ejemplo, sí lo tiene la página web de Infos en la sección Quiénes somos.  Infos sí tiene la cortesía de darnos su lista de reporteros y hasta una breve bio de algunos de ellos.  Pero por encima de eso, nos dice quién está pagando por la operación y del convenio marco que permite que exista… Siguiendo ese enlace uno se puede enterar de los ideales que persiguen las instituciones que financian Infos, lo que explica por qué sus reportajes tienden a cubrir ciertos temas).

Lo cual no tiene nada de malo.  Si el diario Gestión se presenta a sí mismo como “el diario de economía y negocios del Perú”, es obvio que: 1. Tienda a darle más cabida a las noticias de economía y de negocios. 2. Tienda a ser más leído por hombres de negocio y economistas que por peruanos de otras ocupaciones. 3. Tienda a preocuparse por los problemas que aquejan a los hombres de negocio y economistas.

Lo que argumenta el entrevistado por Freakonomics es que la decisión de optar por cierta postura, darle más cobertura a tal noticia o dejar de reportar una historia en el mundo actual en la práctica depende de la proyección de qué es lo que le interesará al lector objetivo.  En el caso de un medio mantenido independientemente, esta decisión dependerá de lo que se define previamente que le interesa al que está pagando las cuentas. Esto último por supuesto que también tiene un efecto.

Este trato entre el medio y el que paga las cuentas (ya sea éste un lector, un espectador, un fondo de inversión, etc.) está claro dentro del medio.  Un editor tiende a tenerlo claro, aunque se le haga difícil verbalizarlo.  Por ejemplo, el encargado del periódico deportivo Líbero -que tiene de slogan “tu fútbol, tu pasión”- difícilmente priorizará una noticia sobre los pormenores de las negociaciones entre el banco central europeo y los parlamentarios griegos por encima del resultado del Perú – Túnez de esta semana.  Esto está claro dentro del medio.  Pero no tanto fuera de él.  Quizás con el caso de un periódico tan claramente temático como Líbero sí, pero con otros más sutiles no tanto.

(Dicho sea de paso, en su sección Edición impresa también revela los nombres de los responsables del material que imprime y al final del home anuncia a qué grupo noticioso pertenece.  Ellos también tienen la cortesía de comunicarnos eso directa y transparentemente).

Ahora pasemos a casos no tan obvios.  Cuando tú abres una edición de Correo y vomitas de asco, porque consideras que hay que ser un desquiciado para opinar cosas como éstas, lo que comentas luego con tus amiguitos es que es un periódico basura, de baja calidad.  Lo que no estás considerando es que mal que bien se trata de uno de los cinco periódicos más leídos, nos guste o no.  Y que hay un sector de la población que sintoniza con esa línea de pensamiento, ni modo.  Lo mismo pasa con La República, con El Trome, etc.  Cada uno está respondiendo a un grupo que está en todo su derecho de opinar lo que piense.

Es altamente incorrecto y políticamente pobre arremeter contra específicamente ese columnista o ese director de periódico y tratarlo como una aberración estadística.  Lo que está pasando ahí es que estás partiendo del supuesto de que todos piensan como tú.  Y no te preocupes, puede que no sea tu culpa.  La fragmentación del mercado de los medios y de las distintas opciones para filtrar material en internet nos ha llevado a que cada uno de nosotros fabrique en su computadora o en su smartphone un mundo aparte, en el que solamente existen personas con las que concuerdas.  A este fenómeno le llaman filter bubble y es fatal para  generar espacios comunes en los cuales discutir los puntos en los que tenemos que decidir cosas como sociedad.

Ahora, yo sé lo que estás pensando.  Que eso le pasa a todos menos a ti.  Responde una cosa, entonces: ¿Conga va o no va? Seguramente en tu mente no hay otra opción, no hay punto intermedio.  Ahora piensa si es que en un país se puede hacer política si todas las decisiones son binarias (sí o no, va o no va, blanco o negro) y no existen puntos intermedios.  Complicado, pues.

(Dibujito de arriba: http://castellanoscomics.blogspot.com/)

Lecciones aplicadas de economía (3): Quién se preocupa por las instituciones a final de cuentas

28 Feb

Desde hace una semana (¿o ya van dos?) nos hemos estado lamentando por la patética situación institucional en la que se encuentra nuestro fútbol.  Nos hemos estado quejando de la terquedad de las partes, que se niegan a ceder.  Hemos estado buscando culpables.  Y por lo menos yo tengo la plena creencia de que nada va a cambiar, básicamente porque mantener satisfechos a la hinchada es más fácil que darle pan y agua.

No obstante, me interesa resaltar el punto de que aquí no hay nada nuevo.  Desde hace por lo menos una década ya sabíamos de la rudimentaria situación de la FPF, de las deudas de los clubes, de los abusos, de los engaños, etc.  Y aún así seguíamos yendo al estadio y seguíamos celebrando los partidos.  Y es que a los peruanos no nos importan las instituciones.  Lo que nos importa es que no se metan con nosotros.  Mientras que haya partido, no nos importa que haya una dirigencia que es cuestionada y que presumiblemente se mete dinero al bolsillo.  Mientras que la combi nos lleva del punto A al punto B no nos importa que en el camino atropelle transeúntes.  Mientras que haga obras no nos importa que robe (estadisticamente hablando, en todo caso).

El problema es que sin instituciones no hay formalidad.  Y sin formalidad no hay desarrollo. Y por supuesto que no hablo de instituciones de juguete, como las que en muchos casos tenemos hoy en día, sino instituciones sólidas, con cuentas transparentes y con procesos incuestionables de elección de dirigentes.  Consideren que, así como las guerras se ganan durante la paz -preparándose para la batalla, de tal manera que cuando llegue el momento ya estés listo-, las crisis institucionales se evitan preocupándose por hacer los ajustes necesarios cuando surge evidencia de que las cosas están yendo mal.

En ese sentido, tiendo a tomar como variable de control a la Asociación de Scouts del Perú (ASP).  Claro, rajar del fútbol es fácil, porque ya el escándalo es incuestionable.  Pero con la ASP la crisis aún no es completamente evidente y los escándalos no han sido completamente difundidos.  De hecho, muy pocos de sus miembros saben que como institución la ASP no existe, pues hace varios años que no ha podido ser inscrita en la SUNARP.  Y los que lo saben no le dan importancia al detalle, a pesar de que es bastante crucial: La ASP no puede, por ejemplo, recibir donaciones o hacer cualquier transacción financiera mientras ese problema no se solucione.   Y hasta donde sé el acercamiento más proactivo al problema es no hacer nada para esperar a que se solucione solo.

Que no se haya podido inscribir en la SUNARP todos estos años no es un hecho casual.  Sería consecuencia de que la actual cúpula tomase el control de la asociación por medio de malas prácticas.  Aquí la carta explicando las razones por las que se le niega la inscripción, material que se filtró el año pasado, pero que a nadie parece importarle.

Hasta ahí todo es objetivo y concreto.  Además está el hecho de que esta cúpula ha optado en estos años por una estrategia de sanción a los que critican y de manejo a su antojo de las reglas.  Esto, a su vez, ha llevado a que el número de inscritos esté en caída libre.  Más claro no canta un gallo.  No obstante, la gente que podría hacer algo formaría parte de la argolla o prefiere no mover un dedo a menos que se metan con ellos.  Con esto, tenemos un interesante punto de pareto, en el que nada cambia, porque la argolla sabría a quiénes no pisar por un lado y los que no son parte de la argolla saben cómo dejar en claro que no le conviene a la argolla meterse con ellos.  Los que salen perdiendo, por supuesto, son los que no tienen medios para hacerse respetar a la fuerza.  Curiosamente estamos hablando de una organización que se supone que se dedica a promover una serie de valores y principios que apuntan a formar mejores ciudadanos.  No sé por qué este punto de paretos no me parece el más eficiente para precisamente eso.

No obstante, estoy siendo injusto.  Dentro de estas instituciones hay gente que aún trata de mantener la validez de los procesos y los valores de los que las fundaron en algún momento.  Pero no son la mayoría y no cuentan con el apoyo de las bases cuando surge un problema.  Al final, el resultado es que la institución es cada vez menos sólida y cada vez con menor identificación por parte de lo que deberían ser llamados a conformarla.

(Dibujito de arriba: http://ecartez-vous-jarrive.blogspot.com/)

El drama de los penales peruanos (2): Pobrecitos nuestros reos

23 Feb

Hace unos días se escaparon 17 reos de alta peligrosidad de un penal en Tacna.  Como reacción a esta situación la policía alega haber movilizado ni más ni menos que a 3,000 policías (ni enterado que teníamos tantos efectivos disponibles).  Desde entonces hasta ahora han ido a atrapando de a poquitos a los fugitivos, convirtiendo todo el asunto en una potencial próxima miniserie de canal 2, con Vanessa Terkes como la dura coronel encargada de la operación.

A raíz de este incidente se ha vuelto a comentar por aproximádamente ocho segundos la lamentable situación en la que se encuentran los penales en este país, algo que no es para nada nuevo ni novedoso.  Hace años que los directivos del INPE están pidiendo a gritos un cambio en la forma cómo se gestionan las prisiones en el Perú.  No solamente más plata, que de por sí ya es una necesidad, sino una forma distinta de ordenar todo el asunto.

Como digo, esto no es nada nuevo. ¿Se acuerdan de Lurigancho Discoteque en octubre del 2009? ¿O de dramas de los reos hechos conocidos en el 2010? ¿O cualquier reportaje de programa dominical cuando no tiene escándalo esa semana y que manda a un camarógrafo a un penal cualquiera a hacer tomas para luego comentarlas?

Aquí el problema de fondo es que la población de los reos ha crecido demasiado.  El INPE se toma la molestia una vez al mes de insistir sistemáticamente en que están sobrepoblados.  Chequeen su boletín de diciembre del 2011.  En su primera página pueden ver este gráfico que muestra el incremento explosivo de la cantidad de gente que tienen en penales.

¿Ya vieron que del 2010 al 2011 damos un salto de tener 45,464 reos a tener 52,700? Ahí tienen los resultados de sus políticas de lucha contra la delincuencia. ¿Qué? ¿A dónde creían que iban a parar todos esos delincuentes que no quieres en tu barrio? ¿A la zona fantasma? No, pues.  Van a parar a penales, los cuales simplemente están en tal nivel de hacinamiento que mandar más gente a cárceles se convierte en un acto relativamente cruel.

No solamente no debería sorprender que del penal en Tacna se fuguen 17 criminales peligrosos, sino que además lo hagan con ayuda de los propios guardias.  A estas alturas ya no es noticia que personal del INPE recibió dinero de estos reos, algo que el jefe del INPE demanda que sea sancionado duramente.  Y sí, supongo que debe serlo.  Pero además tenemos que reconocer como sociedad que no estamos siendo muy humanos que digamos en la manera como estamos tratando a los prisioneros.  No digo que los bañemos en tinas de leche o que les demos caviar en el desayuno.  Pero cuando uno ve cuadros como el siguiente, tomado del mismo boletín del INPE, debería preocuparse y preguntarse si tanto rollo de los derechos humanos no debería aplicarse también a estos reos.

Hace años que se conoce este drama, pero no se toma al toro por los cuernos.  Y no se trata solamente de meter más plata o contratar más personal, se trata de construir más penales que sean más modernos y que respondan a las nuevas tendencias en cuando a rehabilitación de delincuentes se trata.  Sí, hay nuevas tendencias hasta en esto.

En otros países lo que se ha intentado es entregar en concesión a empresas privadas este asunto.  Y si bien no ha sido completamente exitoso en todos los casos (en Estados Unidos, por ejemplo, este sistema es bastante criticado), lo cierto es que cualquier cosa sería mejor que el estado de hacinamiento y casi colapso en el que se encuentran nuestras cárceles.  Alguna vez, no hace mucho, ProInversión tenía entre su cartera de proyectos la entrega en concesión de penales.  Hoy en día si uno entra a la sección de su página web en la que se listan los “establecimientos penitenciarios” en los que un privado podría invertir si quisiese, vería una lista con solo ítem, el cual ni siquiera es una prisión… Aunque…

Si se fijan en las normas legales publicadas hoy en El Peruano, e incluye el Decreto de Urgencia 007-2012, el cual declara en emergencia el sistema penitenciario y dicta medidas excepcionales y urgentes en materia económica y financiera.  Asigna un presupuesto adicional al asunto, dispone implementación de jornadas laborales especiales y… se encarga a ProInversión dictar las medidas necesarias para promover la inversión privada en infraestructura penitenciaria.  Así que a lo mejor esta vez las cosas por fin cambien.

(Dibujito de arriba: http://otravezandres.blogspot.com/)

La opción racional con el fútbol (3): Como si eso fuese noticia

21 Feb

Los que siguen este blog ya se habrán dado cuenta que yo no doy un duro por el fútbol peruano.  Ya, préndanme fuego, dénme la espalda, hagan lo que quieran.  El caso es que considero que un mal producto no se debe consumir.  Y que si, por el contrario, lo seguimos consumiendo a pesar de que sabemos que es malo, el responsable de ese producto no tiene incentivo alguno para mejorar la calidad.  Y hoy en día no es muy difícil llegar a la conclusión consensuada que el fútbol peruano es un pésimo producto.  Por las razones que sean, pero lo es.  Cuanto antes lo asumamos, mejor.

En los últimos días este tema ha sido largamente comentado en los medios y en las redes sociales, pero como de costumbre no se va a hacer nada al respecto.  Porque los que saldrían perdiendo si es que se ordena la casa y se hacen bien las cosas y se preocupa por la calidad apelan, como de costumbre, a la garra, al sentimiento, a la pasión, etc… (todas ellas razones extra-racionales), se oponen a que se apliquen las medidas necesarias.  La conclusión seguramente será lo mismo de siempre: Nada.  No importa que el escándalo esta vez haya llegado a la prensa internacional.  Como si eso importara.

Yo no voy a comentar lo que dijo tal dirigente y lo que le respondió tal jugador y lo que comenta tal periodista deportivo, porque como peruano que no sigo el fútbol peruano, no tengo la menor idea de quién es quién.  Voy a comentar parte de la economía de un sistema ineficiente, pero sostenible al mediano plazo, aunque insostenible al largo plazo.  Tomen en cuenta que solamente en los últimos cinco años el ingreso de los clubes de fútbol se ha reducido en 40%.  O sea, es rentable a pesar de todo a manera agregada, pero cada vez menos rentable.

Es ineficiente porque podría ser mucho mejor si se reordenara.  Todos los sabemos, todos lo comentamos.  Lo que no sabemos es qué es lo que queremos que reemplace al modelo actual y cómo hacer para iniciar el cambio.  Después de todo, como comento arriba, es un sistema sostenible (por lo menos al mediano plazo): Que mantiene a un grupo de personas clave para iniciar el cambio.  No obstante, como todos también sabemos, es un sistema insostenible al largo plazo: Esto es una vaina que va a reventar eventualmente.  No sabemos si en cinco años o en diez.  Pero es algo que va a pasar.  Esto se sabe desde hace una década, cuando Apoyo Consultoría hizo su estudio por encargo y lo divulgó lo más que pudo.

Comentemos algunos los elementos de este asunto, como se encuentra hoy en día.

Primero, hay una red de corrupción alrededor del fútbol que hace hasta lo imposible para evitar que se reforme el asunto.  Ahora, yo sé lo que estás pensando.  Que pucha, que en el Perú esto y que en el Perú lo otro y que el enemigo de un peruano es otro peruano y que no hay suficiente hinchada.  Pero resulta que esto no es intrínsecamente peruano.  Es algo normal.  El fútbol argentino, que nos da quinientas vueltas en resultados (no me importan que *casi* le ganemos en 1981, el caso es que hoy en día siempre nos ganan), también es fuente de corrupción.

Aquí la diferencia es que nosotros somos conformistas.  En este enlace podrán leer la anécdota sobre una comparación que hago entre un empate de la selección peruana con otro equipo y un empate de la selección paraguaya con otro equipo.  Nosotros somos unos conformistas que celebramos empates y que vivimos en el universo del “casi les ganamos”.  Mientras sigamos satisfechos con esa lamentable situación y nos sigamos creyendo los floros que nos alimenta la prensa deportiva mayoritaria, nada va a cambiar.  Solamente piensen en esto: Fujimori cayó no cuando se descubrió que era corrupto (eso se sabía desde antes), sino desde que el pueblo se organizó y marchó para manifestar su insatisfacción con esa condición.

Segundo, además de la corrupción, hay grupos de presión que viven del sistema como está y que tampoco les conviene que las cosas cambien, pero que son agentes que necesitas que quieran el cambio.  Entre estos están, por supuesto, buena parte de la prensa deportiva y algunos de los dirigentes.  No es que sean corruptos o que sus andanzas sean ilegales, no confundan a estos con los del punto anterior.  Se trata de que simplemente reciben una tajada de como están las cosas y no tienen incentivos para empujar la reforma.

Piensen en esto: Cuántos periódicos que solamente hablan de fútbol hay en un kiosko típico en Lima.  Cuántos periódicos serios tienen suplementos deportivos diarios que solo hablan de fútbol.  Cuántas revistas de éstas hay.  Cuántos programas radiales.  Cuántos programas de televisión.  Etc, etc, etc. ¿De qué van a vivir todos estos patas si no pueden llenar sus espacios con chismes y rumores e idas y venidas? No les conviene que la cosa sea formal, pues.  Que la cosa sea transparente.

Por el otro lado, el sistema formal genera tan poco dinero para los clubes, que los dirigentes han encontrado maneras informales de levantar más dinero para ellos, pero que no son técnicamente ilegales.  Por ejemplo, con la movida de las entradas gratuitas que les caen a los dirigentes para los partidos y que ellos venden.

Tercero, ustedes hablen lo que quieran, peléense, métanse chaira.  Aquí el principal acreedor de los clubes es la Sunat.  Y el problema es grave.  La deuda es tan grande y la capacidad actual de generación de ingresos es tan pequeña que si dejamos las cosas como están, los clubes terminarían pagando su deuda en más de 100 años.  O sea, ridículo.  La solución a esta situación necesariamente pasa por la Sunat.

Aunque en realidad no.  Cuando una entidad se declara en quiebra, es Indecopi la que formalmente interviene.  Así que la Sunat tiene que tomar la decisión de decirle a Indecopi que haga algo.  No obstante, Sunat tiene restricciones legales a las opciones que podría plantearse para reformar a los clubes.  Así que en realidad, mucho más práctico sería lo siguiente.

Que una entidad privada se compre la deuda.  Que vaya a Sunat y le pague lo que tal club le debe y de esa manera esa entidad pase a ser la principal acreedora.  De ahí va a Indecopi y el tipo de proceso que se puede llevar sería distinto.  No obstante, esto, por supuesto, significa que se estaría privatizando al club, algo a lo que muchos tienen mucha resistencia.

Cuarto, pero por supuesto, como siempre que pasa algo masivo que podría solucionarse, el Congreso interviene para asegurarse de que todo se embarre más aún.  Un congresista ha anunciado una iniciativa para brindarle un salvavidas al fútbol peruano.  Claro, suena mostro y recontra ameritador de votos.  No obstante, en la práctica está estirando más aún el problema y está cerrando la ventana de oportunidad que se nos presentaba para reformar la situación definitivamente.

Como sea.  Aquí lo importante es entender que el “fútbol peruano” no está en peligro.  Si quiebra la U, vamos a poder seguir reuniéndonos los domingos para la pichanguita.  Apdayc no se va a quedar con los derechos de propiedad de la pelota esférica y nos van a obligar a jugar con pelotas cuadradas.  Aquí lo que está en juego es la parte económica del asunto.  Y la solución a un problema económico es una medida económica.  No “más garra”, no “más pasión”, ni “más sentimiento”.  Es un reordenamiento de cuentas y una reestructuración de la institución que está en quiebra.  Fácil.

(Dibujito de arriba: http://www.alvaroportales.pe, dibujito del medio: http://peterdeseve.blogspot.com/)

Conversando se entiende la gente (3): Te retan por las puras

16 Feb

Todo comenzó cuando llegó a mis manos el proyecto de ley que pretendía colocar un impuesto a los turistas que vienen de ciertos países, los cuales nos cobran por pedir visa (Impuesto de Reciprocidad).  Hay varias razones por las cuales esta propuesta no tiene sentido, entre las que sobresalen:

1. La idea de sancionar a los turistas por algo que decidió su gobierno no termina de convencer. Como si los polacos fuesen una sola entidad y porque hincas a uno, la colectividad polaca reaccionará entendiendo el error de sus decisión de cobrarnos visa.  En la práctica, ¿por qué le plantaríamos un impuesto a los que vienen de Costa Rica, pero no a los de Nicaragua? ¿Por una decisión arbitraria tomada por su gobierno? Eso es algo que tiene que solucionar nuestro ministerio de relaciones exteriores país por país, reuniéndose con representantes de esos gobiernos para negociar la eliminación de los cobros de las visas a peruanos.  Clavando este Impuesto de Reciprocidad no se soluciona nada.

2. La propuesta parte de razones extra-económicas y no considera los costos que generará.  De hecho, como es costumbre en esta clase de proyectos de ley mal planteados, en la sección de análisis de costo beneficio, aventuran a decir que no generará costo alguno, lo cual hasta un estudiante de economía de primer ciclo puede reconocer como falso.  Para poder afirmar que no habrá costo, hace falta hacer un análisis de elasticidades, algo que no se puede ver en ninguna parte en el documento, ni en las entrevistas que han dado los promotores de esta iniciativa.

En todo caso, en este artículo que colgué en Semana Económica, criticaba la falta de base microeconómica de éste y de otro impuesto propuesto.  En la parte en la que me refiero al Impuesto de Reciprocidad hago los dos cuestionamientos y que me parece que por lo menos tienen sentido como preocupaciones.

Al rato el amigo Javier Diez Canseco suelta en internet esta carta, en donde pide que se le permita hacer su descargo, algo que se cumple de inmediato.  Ahí él da información que seguramente es bastante útil a gente vinculada al sector turismo, pero que no responden a los dos cuestionamientos que presento al inicio de este post.  Por ejemplo, que un turista japonés promedio gaste X no indica que dejaría de gastar Y si el precio del producto se incrementa en Z.  De hecho, en un párrafo responde al asunto de las elasticidades, preguntando por qué el pasaje a Machu Picchu está tan caro.  Esto me lleva a pensar que no entiende lo que son las elasticidades y por qué son importante conocerlas en una discusión como ésta.  También menciona lo que según él captaríamos del cobro del dichoso Impuesto de Reciprocidad, sobre la base de que el aumento en el costo no generaría ninguna disminución de la demanda.  Lo que, nuevamente, evidencia que simplemente no sabe lo que es la variación de la cantidad demandada sobre la base de un cambio en el precio.  Algo que se suele enseñar en primer ciclo de la carrera de economía.

En todo caso, como su carta no está dirigida a mí, no fui yo el que respondió a su rollo.  Ahí se insiste en las razones por las que pareciera que el Impuesto de Reciprocidad no es buena idea.  Pero a eso ya no responde.  Ni las gracias da por colgar su descargo.

Pues bien, luego en Twitter chequeo que el amigo Javier Diez Canseco escribe para retar en general a una discusión sobre los límites a la propiedad de tierras, algo que yo como si las webs, porque es un tema que también me parece que no tiene ni pies ni cabeza.  Pero, ¿cuál es el sentido de empezar una nueva discusión cuando la anterior quedó inconclusa? Además, ¿cuál es el sentido de discutir algo que se decidió nuevamente sin base económica o técnica, sino sobre la base de preocupaciones políticas?

De hecho, bonita forma que tienen de llamar a discutir un tema que luego se aplicará así, no más.  Y luego, se olvidan del llamado a la discusión.

(Dibujito de arriba: http://aaronpocock.files.wordpress.com y dibujito del medio: http://nicholaskole.blogspot.com/)

La importancia de la cultura (16): No ausencia de héroes, sino abundancia

14 Feb

Hace tiempo estaba en una pollada en El Remanso -conocido club de la Marina del Perú, ubicado en Chosica, por si acaso- y entre broma y broma me confundí e hice referencia al Capitán Grau, en vez de decir Almirante Grau.  La persona que estaba sentada a mi costado de inmediato me dijo con tono urgente, pero en voz baja “¡Almirante, Almirante, Almirante!” y tuve la oportunidad de corregirme yo mismo, antes de que el marino más cercano se sintiera ofendido e hiciera algo al respecto.  Y es que Grau es, pues, el héroe máximo de la Marina del Perú.  Y si con alguien no te quieres meter en una reunión en la que hay varios marinos es con el Almirante Grau.

Esta condición no es solamente peruana, como se pretende plantear por algunos.  Es una condición humana.  Intenten hablar mal del Almirante Nelson en una reunión de marinos británicos y obtendrán una reacción comparable.  Los seres humanos necesitamos héroes y ejemplos a seguir.  No obstante, una de las características de la era post-moderna en la que vivimos es que ya no vivimos siguiendo el ejemplo de un solo héroe, como podía ser el caso hace 50 años. (Aunque Gonzalo Zegarra se dispara mucho más al pasado, hasta la colonia, para explicar este asunto.)  Ahora seguimos a varios al mismo tiempo, dependiendo del tema o del aspecto de la vida.  Así, puedes adorar a tu padre para temas profesionales, pero a un político con convicciones diametralmente opuestas a la de tu padre para temas políticos.  Y cuando dos de esos héroes entran en conflicto, puedes hacer cortocircuito emocional.

Eso suele pasa cuando un héroe en su campo se sale de su tema de influencia legítimo para comenzar a opinar de asuntos en los que no es particularmente sobresaliente.  Pero como tiene base en otro tema, se le hace caso como si supiera.  Como cuando Angelina Jolie opina de política internacional.  O como cuando Matt Damon opina de legislación laboral.  No sé si tienen estudios pertinentes, pero el hecho es que los escuchamos porque, en fin, son artistas que sobresalen en su nota.  A pesar de que quizás estén hablando rocas.

Este detalle en un país en el que la identidad no es particularmente robusta y cuyos héroes son, en buena cantidad, mediocres (ojo que estoy diciendo “en buena cantidad”, no todos, ni la mayoría), se vuelve un tema particularmente interesante.  No voy a llegar al extremo del Morsa de decir que somos un país sin héroes.  Yo creo que sí tenemos héroes, lo que pasa es que, como país post-moderno que somos, son héroes fraccionados.  Héroes que pudieron haber sobresalido en su tema, pero que no tuvieron una vida íntegramente ejemplar, como sí lo fueron los héroes de antaño… Aunque si investigamos un poco encontraremos que tampoco tuvieron una vida ejemplar completamente.

Tomemos como ejemplo a Alberto Andrade, que es un héroe para muchos limeños.  Que limpió el centro de Lima a palazo limpio, que no se dejó manipular por un Poder Ejecutivo que le boicoteaba casi todo, etc, etc.  Pero como empresario no fue un ejemplo a seguir.  Ok.  Pero como alcalde vale la pena honrar su memoria.

En ese sentido, estoy de acuerdo con León Trahtemberg, que dice que todo el entuerto de Iván Thays con Gastón Acurio y allegados ha servido para discutir varios temas y que eso no le hace daño a nadie.  Y que una vez más, pone en evidencia la bajísima tolerancia al debate que tiene la masa en las redes sociales.  Que, eso sí, es un fenómeno particularmente peruano.

Habiendo dicho esto, acepto que llego tarde a esta discusión, pero es que sinceramente me estaba divirtiendo demasiado leyendo lo que todos tenían que decir al respecto.  Y opino que tiene sentido que se critique que porque un chef es exitoso y sobresaliente en algunos temas -que de hecho, lo es de manera excepcional-, sea además un supuesto experto en una materia ajena a su campo de acción.  Esto no tiene que ver específicamente con una ausencia de héroes literarios en el Perú (¿no teníamos un premio nobel de literatura por ahí?), sino que estamos endiosando demasiado a la gastronomía.

Por supuesto que tiene sus méritos y que es un ejemplo a seguir en otros campos (el mismo Morsa hace no mucho andaba diciendo que la literatura peruana necesita su Gastón Acurio… ¡No que necesita a literalmente el Gastón Acurio para promover la literatura peruana!).  Pero de ahí a que un chef sea voz cantante en no solamente gastronomía, sino además literatura, cultura empresarial, biotecnología, política agrícola, etc… Ahí creo que ya la cosa se está comenzando a desvirtuar.

De hecho, si en algo sí estamos dando pena los peruanos es en reconocer esto: En saber reconocer quién es el que sabe y en qué tema vivar a cada quién.  Nuestros medios no ayudan, por supuesto, presentando como experto a sabe dios quién, porque necesitan entrevistados.  Pero en fin.  Ése es otro rollo.

(Dibujito de arriba: http://es.juanelo.net/, dibujito del medio: http://mccomseycomix.wordpress.com)

Empresas estatales otra vez (5): Volaremos con tu plata

9 Feb

Hubo un tiempo en el que el ser humano creía que por verbalizar algo, esto se volvía realidad.  De ahí viene la tradición de golpear madera cuando uno dice algo que no quiere que se concretice.  Aparentemente algunos de nuestras autoridades se quedaron en ese estado de la evolución de la sociedad.  Hablaron de medidas que se aplicarían a Petroperú para hacer de esa empresa pública una entidad más eficiente y moderna y confiable, pero hasta ahora nada.  No obstante, operan como si esos cambios ya se hubiesen hecho y se lanzan a tomar decisiones que una empresa eficiente y moderna y confiable jamás habría tomado.

¿Se acuerdan de esa pésima, pésima decisión anunciada de un acuerdo entre Petroperú y PDVSA? En esta entrevista en la Hora N el amigo Alfonso García Miró de Confiep explica ya no solamente las razones por las cuales esto es algo que nos va a perjudicar en el futuro, sino además por qué esto es algo que una empresa de verdad jamás habría hecho.

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Brevemente, menciono algunos puntos relevantes de esta entrevista.  Primero, que el mandamás de Petroperú puede tener las mejores de las intenciones, pero no ha pasado por un proceso de selección que asegure que maneje los criterios empresariales y económicos suficientes como para reconocer que la está regando.  Ni él, ni los demás miembros del directorio.  Estos han sido nombramientos políticos y ahí tienen las consecuencias.  Y el haber buscado a PDVSA es clara evidencia de precisamente esto.  Segundo, que si la alianza entre Petroperú y PDVSA es tan gloriosa e incuestionable, ¿por qué no pasó por un proceso de licitación pública? ¿Se dan cuenta que de esta manera Petroperú se lleva lo peor de ambos mundos: no tiene un manejo eficiente empresarial, pero tampoco tiene los controles propios de una entidad pública? Conclusión: Desastre asegurado.  Tercero, Petroperú en todo este menjunje va a usar dinero nuestro que bien podría usar para muchas otras cosas.  Pero en fin, ya se firmó el acuerdo y a ver lo que pasa después.

Como de costumbre, los platos rotos no los va a pagar el que tomó la pésima, pésima decisión, sino todos los peruanos.  A este fenómeno se le llama “riesgo moral” y no, no estoy sugiriendo que nadie sea inmoral.  Así se llama.  Se refiere a cuando una persona toma una decisión de manera relativamente irresponsable, porque él o ella no es la que pagará las consecuencias.  De hecho, ésta es una de las razones por las cuales tener empresas públicas no siempre sale a cuenta.

¿Quieren otro ejemplo? La maravillosa ideota de poner una aerolínea de bandera.  En los primeros párrafos de este artículo de América Economía se expone por qué ésta es una idea que no tiene ningún sustento técnico ni económico y que claramente es una decisión política (como si eso en el pasado nos hubiese dado buenos resultados).  Les menciono algunas: Primero, en las últimas décadas ya lo intentamos dos veces (con TANS y con Aeroperú) y en ambas fracasamos.  En ambos casos con enormes pérdidas.  Segundo, la industria aerocomercial en el mundo está pasando un momento terrible, lo que hace de ésta una decisión altamente riesgosa.  Solamente en la última década han quebrado 200 aerolíneas. ¿Qué les hace creer a los promotores de este proyecto que entienden mejor el mercado aerocomercial?  Tercero, el precio del petróleo no juega a tu favor, lo que afecta negativamente tu estructura de costos.  Esto ha hecho que grandes aerolíneas busquen fusiones para sobrevivir: Air France con KLM, Continental con United, etc.  Cuarto, las aerolíneas de bandera que se suelen citar (Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Argentina… ninguno un brillante ejemplo de equilibrio macroeconómico, aunque digan lo contrario) se mantienen a costos elevados para el país.  Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, ha anunciado que necesitará subsidios por US$387 millones.

En junio del año pasado este tema preocupó bastante, por la insistencia con la que se esgrimía una supuesta necesidad de una aerolínea estatal.  Incluso se presentó un proyecto de ley al Congreso para crearla.  En este artículo de El Comercio comentan el proyecto y brindan anecdóticos detalles, como que el capital privado convocado podría ser extranjero, siempre y cuando no fuese de un país que tuviese “diferendos limítrofes con el Perú”. ¿Cuántos de esos tenemos? Caray, me faltan los dedos de las manos para hacer el conteo.

Por cierto, según Yohny Lescano, para crear la aerolínea en cuestión se necesita que se separe la pequeñísima cifra de US$300 millones.  Curiosamente casi tanto como los subsidios que pide Aerolíneas Argentinas.  Para que se hagan una idea, para el año 2012 todo el presupuesto del Programa Juntos es de S/.625 millones.  O sea, menos de lo que piden para su aventura aérea estatal. ¿No sería mejor expandir al doble un programa social que está rindiendo buenos resultados que arrojarlo por la ventana con la excusa de algo que ya sabemos que no va a funcionar?

Pero nada de esto importa, por supuesto.  Porque la creación de esta aerolínea no es una decisión técnica y no se sostiene ante la evidencia y la crítica.  Es una decisión política, sobre la base de un sentimiento chauvinista de que el Perú tiene que tener una aerolínea de bandera por ideales que ya hace tiempo que son caducos.  En vez de gastar nuestro dinero ineficientemente en algo que tranquilamente lo puede hacer la empresa privada -y de hecho, es su función-, el Estado debería estar usando nuestro dinero en temas más urgentes: programas sociales, reforma educativa, etc.

(Dibujito de arriba: http://randomglance.blogspot.com)

Hay dos agriculturas en ti (6): Ya fuimos

7 Feb

Como decía en mi post pasado sobre el tema, hay propuestas que dan vueltas a los ministerios y al Congreso y al presidente de turno constantemente, como moscas sobre un cadáver, esperando el momento en el que se den las circunstancias para aplicarse.  Ése es el caso del límite a la propiedad de tierras agrarias, el cual ahora resulta que es una idea con la cual simpatiza el presidente.  O sea, básicamente ya fuimos.  De poco importará la opinión de los técnicos, de los empresarios involucrados y de los demás políticos.  Como con otros tantos casos, ya nada importa.  El hecho de que el ministerio de agricultura apoye también esta medida proteccionista y que un par de congresistas trompeta de cristal le generen bulla hará definitivamente que esto salga, a pesar de que es perjudicial para el mismo agro.  Tomen nota, por ejemplo, cómo el amigo Javier Diez Canseco arranca a pedir que se debata este asunto.  Calentando motores para lo que es una clásica arremetida suya que no incorpora consideraciones de especialistas (a pesar de que aún no lleva a conclusión el debate anterior que inició… Así cualquiera).

Si quieren debate, mostro.  Que haya debate… Pero con los que saben.  Que no sea como con el caso de la moratoria de los transgénicos, que al Congreso convocaron la poderosísima suma de UN científico a explicar cómo los organismos genéticamente modificados no son el peligro que creen que es (para después surrarse en sus recomendaciones).  Aunque si lo piensan, ¿para qué queremos científicos, empresarios, ingenieros, críticos literarios, etc, si tienes cocineros? Yo no le he dado una chequeada a la currícula de la carrera de Gastronomía y arte culinario en Le Cordon Blue, pero debe ser recontra exigente e inclusiva, porque ahora APEGA también opina sobre temas de propiedad de tierras. ¿En qué curso les habrán enseñado el tema del oportunismo de capital?

En ese sentido, para entender este tema es importante comprender dos asuntos previos.

Primero, ésta es una ley con nombre propio.  Como bien lo comenta Caretas, aquí a la que se quieren tumbar es a Gloria.  Consideren esto.  Gloria es una empresa dominante, tiene varios conflictos con otras empresas (como suele ser el caso de una empresa grande) y competir contra ella en los distintos mercados en los que se encuentra es fregado.  Entonces, como en el Perú la institucionalidad vale madres, lo que haces es, en vez de dedicarle recursos a ver la manera de competir -y así beneficiar al consumidor, que termina con un producto más barato o de mejor calidad o más cercano a sus necesidades específicas-, los aplicas a comenzar a mover a la opinión pública, empujar congresistas y meter floro a los políticos adecuados y apelar a los pobrecitos campesinos que casualmente se alinean con tus intereses.  Así te sales con una ley hecha a la medida para tumbarse a tu competencia.

Piensen en esto también: En el Perú no solamente hay una agricultura… Hay montones de distintos tipos de operaciones.  La agricultura en la costa es terriblemente diferente a al agricultura que se hace en la sierra o en la selva.  Si se plantea UN SOLO LÍMITE para todo el territorio nacional, simplemente se están surrando en el hecho de que el Perú es muy heterogéneo.  Algo tan, pero tan, pero tan elemental simplemente no importa para los promotores de esta ley, porque simplemente su verdadero objetivo no es plantear una restricción razonable a la tenencia de tierras para evitar la acumulación.

Esto es algo tan, pero tan elemental, que cuando lo discutí con Fernando Eguren, de CEPES (gente que anda promoviendo este límite a la propiedad de tierras), él lo acepta (al comiencito).

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Segundo, esto es perfectamente consistente con la tendencia que ha tomado la política agraria de retroceder 20 años a un tiempo en el que el Estado protegía al campesino en todo y en el que el motor del crecimiento económico no era el mercado global.  Tomen nota de cómo las decisiones del Ministerio de Agricultura tienden a ir en ese sentido.  Entonces, ¿los algodoneros pobrecitos sufren por la competencia de las importaciones? ¿Promovemos competitividad y productividad con biotecnología? Nah, mucha chamba.  Más fácil es buscarle nueve pies al gato con barreras paraarancelarias a la importación del algodón de otros países, de tal manera que los textileros peruanos se vean en la obligación de comprar algodón nacional.  O en su defecto, arrójales un subsidio, a ver qué pasa.

¿Cómo? ¿Que los arroceros sufren pobrecitos por los designios del mercado internacional? ¿Promovemos que cambien de producto o que lo hagan con mejores márgenes? ¿Promovemos mejores técnicas de riego y mejor aprovechamiento de los recursos? Nah, mucha chamba.  Mejor les arrojamos otro subsidio por dedicarse a eso que desde hace décadas se les viene diciendo que no es particularmente eficiente y que daña la tierra.

Y así hasta el infinito.  Así es que se le mete más plata a Agrobanco para que siga clavando créditos a los campesinos que todos sabemos que luego van a ser perdonados y que no tendrán que devolver.  Así tenemos la moratoria a los transgénicos y… el límite a la propiedad de tierras.  Mientras tanto, ¿qué hacen por promover mayor eficiencia, mayor transferencia tecnológica, mayor infraestructura para la agricultura? Pues, no mucho.  Chequeen la sección negocios de cualquier medio no especializado y hagan una búsqueda de “ministro de agricultura” y chequeen con qué noticias se quedan.

Es más, para que vean lo ridícula de esta discusión: ¡Ni siquiera se ha hecho el censo agrario! Éste está planeado para éste o para el próximo año (con la lentitud del Estado no me atrevería a dar una fecha más precisa).  No se tiene datos concretos con respecto a la extensión promedio de la tierra, a la formalidad de su tenencia, etc.  O sea, si se procede con alguna de las tres propuestas que hay dando vueltas para poner límite a la propiedad agraria literalmente se habría legislado a ciegas.  Lo mínimo que deberían hacer para por lo menos fingir que están planteando una norma con alguna clase de sustento técnico es esperar a que se haga el censo.

(Dibujito de arriba: http://mythwood.blogspot.com/)

Hay dos agriculturas en ti (5): El límite a la propiedad agrícola

2 Feb

Otro de esos temas ancestrales que en el Perú reviven cada cierto tiempo.  Se trata del detalle puntual de si debemos poner un límite a la extensión de las tierras agrícolas o no.  Las justificaciones que se plantean son varias: Que hay que evitar que empresas malvadas se apropien de las tierras de los campesinos desvalidos, que hay que proteger una actividad milenaria nacional, etc, etc.  Y bueno, supongo que los objetivos son los adecuados.  En lo que están fallando es en el método.  Y es que hoy en día si no te tecnificas, sales sobrando en agricultura.  Y la agricultura de pequeña escala simplemente no es rentable en esos términos.

La cosa es bien simple.  El mercado de los alimentos es cada vez más competitivo y requiere cada vez más de inversión en tecnología.  Si eres un campesino con una extensión de tierra pequeña que no genera muchos ingresos o apenas ganas para sobrevivir y si te sometes a las leyes del mercado, eventualmente desaparecerás.  Simple y sencillo.  A esta situación tienes tres opciones, simplificando el asunto.

Primero, asociatividad.  Justamente el día de ayer me pasaron este excelente artículo de José Calderón en la revista Agronegocios.  Sobre la base de un viaje que hizo a Brasil para ver cómo es que está organizada la agricultura allá, comenta precisamente cómo campesinos pobres, pero con visión, tuvieron el buen tino de asociarse hace un buen tiempo.  Formar cooperativas que invirtieron en muchas cosas: consultorías agrícolas, laboratorios de pruebas, asesoría legal, mejoramiento de semillas, etc.  De esa manera entre todos asumieron una serie de costos, que de manera conjunta es más eficiente que si cada uno lo asumiera por su cuenta.  Con el tiempo la jugada les rindió fuertemente.

Esto implica, por supuesto, confiar los unos en los otros.  No estafarse mutuamente y entender que en el bienestar de los demás reside el bienestar mío.  Por ejemplo, piensen en el control de plagas.  Fernando Cillóniz ha insistido en este tema en el Perú mucho.  No importa si tú te matas al bicho alternando cultivos y cuidado las áreas para asegurarte de eliminar un plaga en especial en tu propiedad, si al costado tienen a un campesino al que el control de plagas le vale madres.  La colaboración en un valle es crucial y esto es algo que en el Perú no termina de consolidarse, aunque sí hay ejemplos exitosos.

El que siempre se cita es el del café.  Pero no es el único.  Hay algunas cooperativas que sí colaboran exitosamente y funcionan.  Pero es algo que hay que promover más y que implica manchas del Ministerio de Agricultura yendo a los valles a promoverlas, a ayudar a que se establezcan, etc.  Pero nuevamente, eso es mucha chamba, supongo.  Mucho más fácil es prohibir que no se pueda crecer y punto.  Se acabó la discusión.

Pero ojo que cuando hablamos de que los pequeños agricultores se unan y colaboren no necesariamente estamos hablando de cooperativas.  En este enlace de Mass.pe se comentan las otras opciones y cuáles son sus ventajas y sus desventajes.

Segundo, que se deje comprar.  Eso es lo que queremos evitar, ¿no es cierto? Qué horror que el campesino ancestral milenario peruano termine trabajando para una empresa desalmada explotadora miserable -dado que vende su tierra- y que las encomiendas y el virreinato y todo eso.  Con respecto a esto hay que considerar un par de detalles.  Primero que hay zonas del Perú en donde las agroindustriales se cachetean por conseguir personal, porque han crecido tanto -consecuencia de haber invertido adecuadamente y de haber aplicado la tecnología correcta-, que lo que les falta es gente para que trabaje con ellos.  Por eso algunas están dispuestas de ir a otras regiones y ofrecer trabajos temporales a gente que quiera trasladarse a otro lado solamente durante la cosecha, por ejemplo.  Los transportan en sus buses, los hospedan en sus instalaciones, los mantienen y después los regresan.  Y yo sé que la respuesta a esto es que están mal pagados, pero la verdad es que no lo es tanto.  Sí, seguramente en Ica hubo el caso de una señora a la que le pagaban en peines.  Pero ése no es el caso usual.

Y segundo, lo que nos debería preocupar es el bienestar del campesino en particular.  Está bien, hay criterios históricos tradicionales por los que tenemos que velar.  Pero no deberían ser criterios inflexibles.  Aquí de nuevo vemos la cultura del NO-HAY-FORMA, tan popular entre nuestros políticos de izquierda.  Que haya un costo cualquiera ya es suficiente para bloquear algo.  Quizás vendiendo su tierra o entregándola en concesión a una empresa por un tiempo definido (¿eso no es una opción, tampoco?) está mejor que con su agricultura de subsistencia.  No digo que lo sea, pero es una opción.  Lamentablemente, como lo comenta el IPE, la discusión se está dando de manera política y emocional.  Y éste es un tema técnico y preciso.

Tercero, prohíbase, se acabó la discusión.  Como lo comenta RespetoxRespeto, el objetivo de buscar un equilibrio entre la grande agroindustria exportadora y la agricultura de subsistencia puede ser loable, pero el medio que se ha buscado es pésimo.  La economía peruana actualmente se rige por principios de mercado y si el Estado va a intervenir es porque hay una falla de mercado.  Si el Estado va a intervenir (en este caso, el Ministerio de Agricultura con su propuesta de ley), tenemos que asegurarnos de que lo haga sin causar más daño que el beneficio que genera.  Y de eso nadie está seguro aquí porque no se ha hecho un estudio al respecto.  Por lo pronto, el costo que genera al intervenir son por lo menos dos: Un desincentivo a invertir en agricultura (¿para qué, si va a haber un límite a cuánto éxito puedo tener?) y un incentivo para más políticas subvencionistas.

Digo más, porque el actual gobierno ya arrancó en la carrera de otorgamientos a los campesinos de distintas áreas, porque no se pueden enfrentar al mercado.  Y como hacer la reformas necesarias para que puedan salir adelante por su cuenta es mucha chamba, se recurre a los viejos conocidos que rara vez dan resultados.  Por ejemplo, Agrobanco otorgando créditos a tasas preferenciales y con condiciones por debajo de las del mercado. ¿Para qué preocuparse en poder funcionar en circunstancias normales, si el Estado no solamente te da créditos más baratos, sino además te va a terminar perdonando la deuda -como suele ser el caso-? O subvencionar la producción de los arroceros.  O regalar lampas.  Etc, etc.  Cuando se trata de ser populista, el cielo es el límite.

Pero cuando se trata de promover competitividad y mayores márgenes respetando las leyes del mercado… Eso es mucha chamba.

(Dibujito de arriba: http://megpark.blogspot.com/)

Conversando se entiende la gente (2): Cuidado en quién confías

31 Jan

Quizás lo que pasa es que algunos de ustedes no se acuerdan cómo era antes de que llegara internet.  Antes había público y gente que quería hacerles llegar mensajes y en el medio, los medios.  Así que estos tenían un poder que no se imaginan.  Pero entonces llegó internet, con sus foros, con sus listas de distribución, con sus geocities y todo eso.  Y se dio una verdadera revolución: La “desintermediación”.  El público ya no dependía de unos cuantos (los que manejaban los medios) para poder acceder al mensaje.  Y ahí tienen, por ejemplo, a Oxfam mandando sus informes directamente a todos los interesados.  Ya no tiene que negociar con los medios para que lo hagan llegar.

No obstante, esta “desintermediación” tiene sus límites.  En Blawyer la vez pasada colgaron un post al respecto.  La idea de que cualquier ciudadano con línea telefónica se convertía en un potencial panfleto se confirma con iniciativas como, por ejemplo, Chapa tu paradero de hace unos años, ¿se acuerdan? Un grupo de ciudadanos descontentos se juntan y ponen su blog y con eso aglomeran a más ciudadanos y con eso buscan hacer presión.  Mostro.

No obstante, hoy en día hay tal cantidad de ciudadanos buscando atención y hacer presión, que el mensaje se pierde en un océano de información.  La consultora McKinsey en su publicación digital McKinsey Quarterly siempre le anda dando al tema (“ahora todos somos marqueteros”).  Vivimos en una época en la que hay tanta información y hay tantas fuentes de información que necesitamos un nuevo tipo de intermediario.  Alguien que nos diga qué es lo importante, qué es lo que nos conviene seguir.

Ahí empiezan los problemas.  Como escribí la vez pasada en semanaeconomica.com, dependiendo de la gente a la que uno sigue y los “amigos” que uno mantiene de Facebook, uno corre el riesgo de crear un mundo propio con sus propias reglas, de tal manera que cuando luego viene alguien con ideas distintas, uno no sabe cómo reaccionar.  Quizás por eso las redes sociales eran un ambiente tan hostil durante las elecciones.  O si no, ¿han probado hablar de piratería o de trangénicos en facebook o en twitter hoy en día? Es para que a uno lo insulten o le digan de todo.  Y es que este sistema de existencia está polarizando a la población.  Lamentablemente el punto de partida de esto es que uno quiere creer tal o cual cosa.  Consideren lo que Skeptic (¡maestros!) concluye en este artículo: La verdad de las cosas es que a las personas les gusta hacerse engañar.

Pero eso es una cosa.  Otra es que no todos tienen el mismo impacto.  Por ejemplo, ¿cuántas veces en su vida se han sentido indignados por un maltrato o un abuso de un lugar al que han ido? Un café, un restaurante, un teatro.  Y luego han regresado a sus casas a ejecutar su venganza privada: Rajar de ese lugar en su blog personal o en su cuenta de twitter o en su muro de facebook. ¿Han logrado con eso que el negocio en cuestión pida perdón o altere su política de atención? Poco probable, ¿no? Pero si eres uno de los bloguers más leídos de Lima, la cosa es distinta.  Aquí Café Taipá repasa el escándalo de UVK Larcomar.  Que obviamente la causa es justa.  Pero si Cucharas Bravas no fuese un blog brutalmente leído, no habría pasado nada.

Entonces, es importante reconocer que los nodos que buscamos para que seleccionen la información (en el caso de Cucharas Bravas, información gastronómica) tienen poder.  Lo tienen porque de a pocos se vuelven influyentes y pueden arriarnos hacia causas que ellos consideran justas y que probablemente lo sean, como en el caso de la discriminación en el UVK.  Pero que no necesariamente lo son.  O no lo son de la manera como nos quieren hacer creer que lo son.  Por eso siempre hay que tener cuidado.

Tomen en cuenta que en el mar de información en el que nadamos hoy en día, muchos de los nodos que discriminan la información por nosotros tienen sus propios intereses.  Y de hecho, algunos de ellos pueden haber sido creados específicamente para defender esos intereses.  A veces eso es evidente, como en el caso de Actualidad Ambiental, que claramente fue creado para velar por el medio ambiente en el Perú.  Y eso está bien.  Es transparente y lo sigue el que lo considera necesario y cree que Actualidad Ambiental es un buen filtro de información.  Otro ejemplo podría ser la web de la Asociación de AFP.  Está pagada y hecha por una organización mantenida por las AFP que funcionan en el país.  Ya tú la sigues si lo considerar creíble.  Pero por lo menos tienen la decencia de evidenciar directamente por cuenta de quién corren.  No como otros que lo ocultan. #digonomas

Pero además, en el sentido en el cual de alguna manera están seleccionando la información por nosotros, están incluyendo y dejando de lado según su criterio, en el cual estamos confiando.

Este fenómeno en economía es fatal.  Hay cada florero… Y como la economía en básico es fácil, pero en economía pública tiene elementos complicados, se presta para que un comentarista venda humo de lo lindo. ¿Cómo reconocer a un florero? Básico: Chequea lo que otros comentaristas económicos hablan de él.  Si otros economistas con carrera hablan de él despectivamente, lo más probable es que sea un florero.  En economía hay mucha discusión, pero estar en desacuerdo con alguien no es motivo para maltratarlo.  Además, si lo sigues habitualmente, toma nota de sus cambios en posición.  Si cambia de posición antes, durante y después de una elección, lo más probable es que sea un florero.  Si se corre de una discusión pública, lo más probable es que sea un florero.  Pero por encima de todo esto, estate atento en general.

(Dibujito de arriba: http://luis-morocho.blogspot.com/)

Conversando se entiende la gente (1): El amigo Burneo me responde

26 Jan

Ah, el amigo Kurt Burneo.  La última vez que escribí sobre él en este blog fue en este post, en el que comentaba cómo siendo ministro se peleó básicamente con todos los frentes, de tal manera que cuando hubo presión para que salga, no había quién lo defienda.  O si lo había, no tenía la palanca suficiente para que después del circo de cambios ministeriales, él no se quedara como ministro de la Producción, desde donde pretendió participar en la vida diaria de varios otros ministros.  Por eso yo lo llamaba el multi-ministro Burneo.

En este otro post criticaba su participación en la definición de lo que es inclusión, en el contexto de la creación del ministerio que lleva su nombre.  En este otro post mencionaba las implicancias de que lo nombren director del BCR, cuando eso aún era una opción.  También lo menciono en este post sobre Pensión 65 (en el marco de las elecciones) y en este post sobre los cambios en el plan de gobierno de Gana Perú.  Y es que pucha, qué vamos a hacer si se convirtió en un personaje hiper-mediático.

En todo caso, a Kurt Burneo no le gustó mi último post sobre él, porque me dejó un comentario desde su cuenta de la USIL.  Cuando lo leí pensé que lo más conveniente no era aceptarlo como comentario o publicarlo aparte.  Cuando lo lean verán por qué.  Pero él luego me ha insistido en que debería publicarlo en este blog.  Y un par de amigos periodistas me han convencido de que lo adecuado sería hacerlo.  Por esto del derecho a descargo.  En fin, ahí va.  Mi post es del 13 de diciembre.  Su comentario es del 14 de diciembre.

Para el “economista con postgrado en periodismo”. Leí su compasiva nota sobre mi persona pero debo precisar algunos señalamientos suyos porque creo que la ignorancia es audaz. Agradezco que reconozca mi participación en lo que usted llama “frankenstein Hoja de Ruta” pero aunque por razones de espacio no discutiré sus adjetivos (no vale la pena hacerlo) para mala suerte suya el electorado prefirió votar por el mencionado frankeinstein y no por el plan de gobierno del fujimorismo, programa que le aseguro me deleite en leer y analizar por su “rigurosidad técnica”. Plantea que dada mi activa participacion en la 2da. vuelta, supone que mi motivacion era un puesto público, lamento decirle que se equivoca puesto que desde mi regreso de España luego de obtener mi doctorado, hacia casi 2 años en que venia ejerciendo la direccion de las carreras de economia de la Usil ademas de consultorias y le aseguro con un salario bastante mayor que el que tuve como Ministro de Estado. Por otro lado,creo que solo su ignorancia puede justificar el según usted, era erróneo que tratara temas como competitividad (area que está en Produce), Nutrición (tema asociado a seguridad alimentaria y promocion de consumo humano directo) Inclusion (porque mi equipo fue el que elaboro el proyecto del MIDIS) educación (junto a la alimentacion son factores conducentes a la mejor nutricion) y contrabando (la secretaria tecnica de la comision de lucha contra contrabando esta en Produce). Dice la verdad cuando refiere una confrontacion con los empresarios, pero omite decir que son solo con los harineros de la Soc Nac. de Pesqueria puesto que con los de la SNI (conserveros orientados al consumo humano directo) las relaciones siempre fueron de las mejores (si no me cree entreviste por ejemplo a Pedro Olaechea), inclusive suscribieron un convenio de cooperación con Produce. Me impresiona su capacidad analitica sobre las propuestas de ordenamiento del sector cuando con mucha “erudicción” señala el planteo por mi parte de “una serie de iniciativas cuestionables y claramente populistas”. Quizás, si fueron cuestionables pero para algunos empresarios de la SNP que eran reticentes a un indispensable reordenamiento del sector (ejemplo una mejor tipificacion de infracciones y elevación de escala de sanciones). Señala luego que la Confiep retornó las baterias contra mi. ¿Fue la Confiep o sólo su presidente? Que para conocimiento de todos trabaja en una empresa pesquera industrial? hay que tener cuidado señor con las generalidades. Por otro lado usted refiere que ofrecia “comida a precio de costo (perjudicando a los que viven de la actividad pesquera por supuesto)” obviaré discutir si entendió el planteamiento de Produce al respecto, dado que confunde una campaña de inducción con una solucion permanente de precios relativos de pescado en relacion a otras fuentes de proteina animal; pero le informo que hay distintas evaluaciones que corroboran el que los altos margenes de intermediación de comerciantes mayoristas y distribuidores encarecen el precio del producto, resultado a su vez de situaciones de poder de mercado que de hecho deberia ser motivo de correcciones via reversión del mismo; excepto señor “economista con postgrado en periodismo” que usted suponga que con los actuales precios relativos se pueda inducir a un mayor consumo per capita de proteinas basadas en recursos marinos. Finalmente sus lecciones dedicadas para mi son difíciles de ser seguidas. Por espacio y cansancio le comento sólo la 2da: El mismo domingo en que se produjo la 2da. vuelta en las elecciones de este año, para su informacion me llama Felix Jimenez pidiendo que apoye técnicamente a su Comision de Plan de Gobierno (puede llamarlo a la pucp para corroborar lo dicho)luego de haber referido al candidato Alejandro Toledo que tomaria la decisión de prestar mi concurso es que recien se oficializa tal hecho.¿Sabe porque lo hice? Porque estaba y estoy convencido que el regreso del fujimorismo no era lo mejor para mi país y si podia ayudar a que ello no sucediese deberia hacerlo y lo volveria a hacer otra vez de ser el caso. Luego me sugiere que siguiendo a sus referentes Tanaka y Rospigliosi al no tener duración en el tiempo la opcion gubernamental actual recomienda “safar cuerpo”. Al margen que sea usted libre de tener como una suerte de verdades de fe las opioniones de 2 personas a las que conozco y respeto, yo sí creo que uno debe afrontar las dificultades y no huir de ellas, pero en fin eso no lo enseñan en las escuelas de economa ni en los postgrados de periodismo. Sí debo decirle a partir de sus comentarios, que es notoria su simpatia por alguno de los candidatos perdedores por ejemplo la alianza liderada por PPK o quizas el fujimorismo, lo cual para nada es criticable, dado que el pensar diferente de alguién no me convierte en enemigo de aquel (por lo menos no desde mi perspectiva), aunque sí, debe de esperar pacientemente la proxima elección para que quizás su candidato (a)lo intente otra vez…..sólo faltan 4 años y medio. Finalmente, en lo que a mi respecta no se inmute en compadecerme, primero porque no necesariamente se requiere ser ministro para apoyar la gobernabilidad del país y segundo porque mis opciones laborales en el sector privado estan intactas dado que estuve en condición de licencia en varias de ellas……pero espere algunas semanas y quizás no me compadecerá tanto.. Al final gracias por su atención sobre mi, estoy convencido de su altruista intención.

A varios de ustedes les consta que yo nunca acepto comentarios en este blog que insulten a otra persona.  Y en este caso me estaba insultando a mí, así que pensé que no era propio aceptarlo.  Pero en fin, por las consideraciones que menciono arriba, he terminado por decidir publicarlo después de todo.

En todo caso, a este comentario decidí responderle por interno el siguiente email, que también creo que es pertinente colgar.  Que quede registro que yo quise mantener una discusión seria sobre los temas levantados.  Mi respuesta es del 20 de diciembre.

Estimado Doctor Burneo,
como podrá deducir de la expresión “economista con postgrado en periodismo” que repite en varias oportunidades en el comentario que deja en mi blog Economía de los Mil Demonios, trabajo en medios.  Y hay varios medios que habrían celebrado que usted deje un comentario como éste para hacer leña de árbol caído.  No obstante, no estoy publicando el comentario en mi blog por respeto a usted y porque no es ésa la atención que pretendo atraer.  En el futuro trate de ser un poco más prudente y menos agresivo.
El público objetivo del blog es gente que no tiene formación en economía y por eso trato de mantenerlo lo más sencillo posible.  Pero si quiere una discusión académica, con mucho gusto acepto el reto.  Pasaré por alto los términos despectivos que me lanza (“ignorante”, “simpatizante de perdedores”, etc) y que bajan el nivel de la discusión.  A diferencia de usted, yo brindo referencias a artículos y documentos.  En este mail no lo hago porque sospecho que ésa no es la clase de discusión que usted desea mantener, si es que desea tener alguna.  En todo caso, si así lo desea, le puedo brindar varias referencias.  No tendría problema al respecto.
1. Hasta donde tenía entendido, la economía es una ciencia y como tal, todo está sujeto a discusión.  En ese sentido, la veracidad de un argumento no está dictado por la grandeza del que lo ostenta, sino por su capacidad para resistir criticismo.  Si un doctor en economía reacciona de esta manera al criticismo, burlándose en el proceso de aquellos que no tienen doctorado, estamos en problemas.
2. Que la Hoja de Ruta era un pan con mango que trataba de conciliar distintos intereses irreconciliables no es mi opinión personal, sino la de varios analistas de distintas tendencias que quedó demostrado con la caída del gabinete del cual usted era parte.  No entiendo por qué eso sería motivo de ofensa o de burla.
3. El tema de discusión no es la conveniencia de la Hoja de Ruta.  Era obvio que no era aplicable (algo que nuevamente se va demostrando de a pocos con, por ejemplo, fenómenos como la salida del gabinete del que usted era parte).  El punto es precisamente que ese electorado que usted se jacta de haber reunido gracias a la Hoja de Ruta votó por algo que no era viable.  Y, lo que es peor, ya se vislumbraba como no viable.  Aquí la preocupación son las consecuencias de ese electorado que nuevamente se sentirá traicionado.  Durante el gobierno de Toledo vivimos una dura conflictividad como consecuencia de esa insatisfacción.  Aquí la preocupación es que eso se repita con mayor fuerza.  Diga usted lo que crea conveniente, el hecho es que usted contribuyó a ese resultado, a esa insatisfacción y a esa frustración.  Sinceramente verlo no es muy complicado.
4. Le informo que durante las elecciones fui crítico de todos los planes de gobierno.  De hecho, por criticar el plan de gobierno de Keiko Fujimori me hice merecedor de insultos en el Diario Correo, en donde me llamaron humalista.  Supongo que uno nunca puede estar de acuerdo con todos los extremos cuando trata de ser objetivo.  Por criticar la Hoja de Ruta, usted me llama fujimorista.  No me suena muy científico que digamos, pero en fin.  La diferencia es que Aldo Mariátegui NO tiene un doctorado en economía para reconocer la crítica constructiva cuando la ve.
5. Hay que tener una visión bastante reducida -definitivamente por debajo de lo que se espera de un doctor en economía- para reducir cualquier posición a “estás conmigo o con mi enemigo”.  Sugerir que porque critico la Hoja de Ruta soy fujimorista es una simplificación bastante lamentable y que limita bastante el análisis. Muy por debajo de esa “rigurosidad técnica” que usted mismo demanda.
6. Si lo que quiere es rigurosidad técnica, también va a tener que mantener un nivel de discusión libre de falacias. El que usted tenga ofertas de trabajo no invalida la suposición de que tenga la intención de trabajar en el aparato estatal.  Y llamarme ignorante tampoco ayuda en la ausencia de argumentos, dicho sea de paso.
7. También es una falacia decir que es falso que se haya mostrado conflictivo hacia unos empresarios, porque se llevó bien con otros.  Aquí ése no es el punto, sino las pruebas que pueda haber tenido para tratarlos con los adjetivos que se manejaron, que en sí mismo es otro tema.  Decir que es falso que se llevó mal con Sociedad Nacional de Pesquería (que son los pesqueros), porque se lleva bien con la Sociedad Nacional de Industrias (que son los que lo transforman) es, pues, ofensivamente incorrecto.  No hace falta tener un doctorado en lo que sea para reconocerlo.
8. En su acotación sobre Confiep también está faltando a la razón con una falacia.  Cuando es una crítica a su persona, cuestiona al interlocutor y su base (Confiep).  Pero cuando es de apoyo (SNI) no hace el mismo nivel de cuestionamiento.  A eso se le llama falta de consistencia.  O como lo llamaba el filósofo Francis Bacon, una falsa inducción (tomar la información que a uno le conviene para la conclusión a la que uno quiere llegar).  Lo entendería en alguien que es político y nada más que político.  Pero como me lo repite y me lo repite, usted tiene doctorado en economía.  Y la economía es una ciencia.  No admite esta clase de inconsistencias.
9. No está en discusión que el comerciante intermediario se lleve un alto margen de ganancia por vender comida. Una vez más acude a una falacia para intentar evitar discutir el tema de fondo. La existencia de un problema no es el tema aquí, sino el método utilizado para hacer frente a este problema. Y correrse a la discusión alegando que yo no entendería el planteamiento me parece que refleja en realidad la ausencia de argumentos.  No tenga miedo en fijar posición. Ya yo veré si lo entiendo o no. Y si no lo entiendo, consultaré con algún colega.
10. Tampoco necesita explicarme el objetivo.  Aquí lo que está en discusión no es eso, sino el método escogido para alcanzarlo.  Supuse que eso estaba claro.
11. Usted está en su derecho de apoyar al candidato que quiera.  Nuevamente, ése no es el punto.  El punto es que dada su participación -por las razones que sean-, usted es en parte responsable por las consecuencias.  Es decir, de aquí a veinte años, cuando evaluemos el gobierno de Ollanta Humala, usted tiene que tener claro que en parte es responsable de todo lo que pasó.  Y así como estoy seguro que no tendrá problemas en asimilar que ayudó a obtener lo bueno, también tiene que asumir su parte de la culpa por lo malo.  Y la actual insatisfacción y frustración de ese sector del electorado que estaba comentando líneas arriba era previsible.  No es una sorpresa (o no para alguien con cierto sentido analítico, en todo caso).  La excusa de que el apoyo lo brindó para que no ganara el fujimorismo tiene sus límites y no justifica todo.  Después de todo, el fin no justifica los medios.  Eso me lo enseñaron en mi curso de ética profesional, un curso de grado.  No sé si en el doctorado se habrá tocado el tema.
12. Me intriga y me genera curiosidad científica en qué se puede estar basando para llamarme cobarde a mí (“uno debe afrontar las dificultades y no huir de ellas, pero en fin eso no lo enseñan en las escuelas de economía ni en los postgrados de periodismo”). ¿Podría ahondar en esa acusación?
Saludos,
Hans Rothgiesser

De ahí me respondió, pero me imagino que eso lo podemos dejar para otra ocasión.

(Dibujito de arriba: http://lightnightrains.blogspot.com/)

Y nadie nos quitará lo pirateado (16): Stop SOPA, but—

24 Jan

Una vez más nos encontramos tratando de sobrevivir en el medio de dos extremos.  Por un lado tenemos a los dementes que han propuesto una norma como el Stop Online Piracy Act (SOPA), la cual tiene serios problemas para comprender cómo es que funciona internet.  Por el otro tenemos a los anacrónicos que aún creen que un mundo en el que nadie paga por lo que consume es viable.  Como durante las elecciones (¿se acuerdan cómo preguntar por quién vas a votar al que estaba sentado a tu costado en una chupeta cualquiera era suficiente para arruinar el ambiente?), los promotores de ambos extremos pretenden hacernos creer que solamente hay dos opciones (el control fachista de internet versus el uso criminal de lo que no es tuyo) para que apoyes una de las dos posiciones.

Como en la vida, este tema no es de blanco o negro, buenos o malos.  Y como en la vida, los buenos no siempre ganan.  Hay muchas más opciones en el medio.  En ese sentido, Oscar Montezuma en este post se pregunta qué deberíamos estar discutiendo ahora que el SOPA no pasó por el congreso norteamericano.  Por ejemplo, que el estándar anterior y vigente para los Estados Unidos (y al que nos hemos comprometido a través del TLC) es el Digital Millenium Copyright Act (DMCA).  Una norma que aquí no se ha comenzado a considerar para aplicar.  En vez de estarnos insultando mutuamente de piratas delincuentes y matones de las transnacionales, deberíamos estar discutiendo la pertinencia del DMCA.

Por lo pronto, cuando TED saca el video de la conferencia de un experto explicando por qué un proyecto de ley está errado, tú sabes que hay algo que no cuadra con esa propuesta.  Incrustaría el video en este post que en este momento estás leyendo, pero la plataforma de La Mula no me lo permite.  Así que lo que voy a hacer es incrustar una imagen de la conferencia con un enlace al pantallazo de TED en el cual podrás ver el video.  Haz click en la imagen de aquí abajito.

De hecho, Slate -el medio en el que acepto que he seguido toda esta discusión alrededor del SOPA- colgó en diciembre este excelente artículo en el que especula que Estados Unidos necesita mejores lobbyistas tecnológicos que ayuden a los políticos a entender por qué ese proyecto de norma es una pésima propuesta.  Después de todo, en un país con una democracia medianamente decente hay grupos de presión que se forman para empujar agendas de reformas y de corrección de proyectos de ley perjudiciales a sus intereses.  A uno de estos grupos se les llama “lobby” en Estados Unidos.  En Perú se llama “columnista de tu diario alineado”.

En todo caso, algo que a mí me parece claro, por lo menos, es que necesitamos más discusión con respecto a estos temas (Slate en este otro artículo también sugiere que después de detener SOPA tenemos mucho que conversar) y llegar a un punto intermedio en el que se respeten los derechos de los creadores a ser compensados por su trabajo (me vale madres el rollo anti-corporaciones) y a la vez se respeten los derechos de los consumidores para acceder material a un precio razonable (me vale más madres el floro de que todo debe ser gratis).

En ese sentido:

1. No, señores.  El floro de que con el acceso gratuito un artista se hace conocido y así luego vende más de algo que nadie va a comprar porque todo el mundo ya lo podía consumir gratis en un primer momento es eso: Floro.  Ese rollo solamente funciona si el artista en cuestión o su promotor (que puede ser su manager, la disquera con la que ha firmado, etc) tiene control sobre lo que se difunde gratuitamente y lo que se cobra por consumir.  En el contexto actual eso no se da, de tal manera que si un artista se hace conocido a través de megaupload es por pura suerte.

2. ¿Cómo? ¿Que el problema es que te cobran demasiado por una película y que debería estar más barato? Pues sí, totalmente de acuerdo.  Pero desde que este floro se popularizó hasta ahora empresas han reaccionado y han comenzado a ofrecer alternativas.  Sí, por supuesto que no todas y que son esfuerzos aún incipientes.  Pero si tú eres de los que repetía esto ad infinitum hace cinco años, supongo que tienes cuenta en Netflix o en Límite Visual.  Y que le pagas a iTunes por bajarte música ahora que esto ya es una opción en el Perú.

3. ¿Cómo? ¿Que en esos lugares no puedes acceder a lo ultimito cuando a ti de da la gana? Bueno, no, pues.  En un mundo civilizado tú no decides eso, lo decide el que tiene los derechos sobre el producto.  El que invirtió para que el material se haga.  Si no respetamos eso no va a haber incentivos para que se produzca cultura luego.  O bueno, se producirá solamente cierto tipo de cultura: El más rentable en términos masivos.  De hecho, no hay promoción de cultura sin alguna clase de estrategia de reducción de la piratería, algo que el actual Ministerio de Cultura no ha abordado aún.

4. Estas manifestaciones de radicalidad irracional (SOPA, Apdayc, etc.) surgen de un contexto en el cual todos están consumiendo productos sin pagar por ellos y hay alguien que se está perjudicando y que está dispuesto a apoyar estos extremos.  Algo así como combatir fuego con fuego.  Y eso está mal.  Está pésimo.  Pero surge de un contexto específico.  Cuando endiosamos al Hueco porque ahí consigues de todo sin pagar su verdadero precio (que puede ser injustamente alto, pero en fin, es su precio por el momento), le estás dando excusas a estos otros locos de proponer esas sanciones desproporcionadas a gente que no es precisamente criminal, pero que es tratada como tal.

(Dibujito de arriba: http://sillykingdom-comic.blogspot.com/)

Venga al Perú (6): Lima en su cumpleaños

19 Jan

Sí, sí, ya sé que el día de Lima fue ayer, pero no pude colgar nada porque estaba con hartas cosas encima.  En todo caso, aquí va mi homenaje a la ciudad que cumple 477 años.  Un aniversario que está lleno de debate y discusión acerca de si estamos mejorando o no y de revocatorias y similares.

Para entender mejor la problemática de la ciudad de Lima, comencemos dándole atención a los resultados de la encuesta que hiciera Ipsos Apoyo la semana pasada.  Si se fijan en la pregunta 36 podrán ver cuáles son los principales problemas de la capital, según los peruanos (no los limeños solamente).  Aquí abajo reproduzco los resultados a esa pregunta.

Ahí no más ya podemos ver que la alcaldesa la tiene difícil, porque los dos primeros problemas de la ciudad -y que generan la mayor insatisfacción entre los limeños- no dependen realmente de ella, sino de la policía.  Y como todos sabemos, nuestra policía necesita una reforma profunda que la convierta en algo que no sé bien qué puede ser, pero definitivamente no lo es hoy en día.  Que nos hayamos tenido que acostumbrar a la inseguridad ciudadana con costumbres y prácticas de distintos tipo no debería ser excusa para no seguir empujando esta reforma, así como en alguna ocasión la población en general apoyó la reforma profunda de la educación pública.

De hecho, si bien la delincuencia ocupa el primer puesto y lo domina con bastante distancia con respecto a los demás problemas mencionados, con el segundo se da el mismo fenómeno: No depende de la alcaldesa, pero a ella se le echa el muerto.  Y con el tercero… Pues el tercero ya es otro rollo.

El tercer y quinto problema son, creo yo, los grandes retos que de resolverlos serán el gran aporte de Susana Villarán a la ciudad de Lima, así como a Andrade lo recordamos por haber ordenado el centro de la ciudad.  Es algo que, si bien requiere de coordinaciones con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones y con la policía, es un proceso liderado por la municipalidad y que el alcalde anterior no quiso ordenar.  La estrategia de Castañeda fue darle prioridad a la construcción de nueva infraestructura (el pesimamente planificado Metropolitano, por ejemplo).  Pero Susana sí se ha tomado en serio el rollo y esperemos que avance.  Pero no solamente eso, sino que además debe comunicar los resultados a la población, de tal manera que entienda que las cosas están mejorando.  Tomen en cuenta la pregunta 37 de la misma encuesta.  Aquí los resultados.

Chequeen que en precisamente los dos temas que más importan (según la pregunta anterior) la población percibe que estamos peor que hace 12 meses.  Ahí tienen por qué la desaprobación de la alcaldesa crece y crece (pregunta 30 de la misma encuesta).  Para la semana pasada estábamos en 76%, con un 60% de los encuestados que está de acuerdo con la revocatoria y que opina que la alcaldesa debería abandonar el cargo.

Otra fuente de información útil para entender este fenómeno es desde hace poco Lima Como Vamos, iniciativa que hace poco ha publicado los resultados de un estudio que han hecho, sobre la base de otra encuesta.  La encuestadora que usaron fue el IOP-PUCP con una distribución distinta a la encuesta de Ipsos Apoyo, así que es relevante cruzar ambos estudios para obtener resultados más sólidos.

Primero chequeen la página 5, en donde se muestra el nivel de satisfacción de los limeños con respecto a aspectos de la vida en una ciudad.  Y chequeen cuáles son los dos principales problemas con los cuales los ciudadanos reportan sentir mayor insatisfacción: “La seguridad ciudadana, la prevención de la delincuencia” y “el transporte público”.  O sea, básicamente lo mismo que arrojaba la encuesta de Ipsos Apoyo.

Pero lo que en realidad debería preocupar es que según Lima Cómo Vamos, en ambas categorías se percibe que la gente está menos satisfecha en el 2011 que en el 2010.  No obstante, si uno observa la página 9 podrá apreciar que a pesar de todo, la población tiene la impresión de que en el 2021 en ambos temas estaremos mejor (57.5% para movilidad y transporte, 51.4% para seguridad ciudadana).

Pero, cosa curiosa, en la encuesta de Lima Como Vamos, al preguntar cuáles son los principales problemas de la ciudad, aparece uno en el segundo puesto que en Ipsos Apoyo estaba en un cuarto puesto (que es a nivel nacional, pero sobre Lima).

La contaminación ambiental… Que nuevamente le pone las cosas difíciles a la alcaldesa, porque no es algo que dependa de ella, sino prioritariamente del Ejecutivo.  Sin embargo, nuevamente el principal problema de lejos es la delincuencia, que es algo que definitivamente no depende de ella, sino de la policía.

Así que ni modo, así estamos.  Quizás con esta propuesta de la escuela de Serenazgo se pueda moderar un poco el problema, pero la solución definitivamente está en manos del Ministerio del Interior y de la voluntad política que pueda tener para abordar una reforma que se retrasa y se retrasa.  Y que de todas maneras, si se inicia hoy, arrojaría resultados dentro de varios años.  Así que insisto, la alcaldesa la tiene difícil.

(Dibujito de arriba: http://juancarlossilva.blogspot.com/)