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Perú país minero, dicen (4): Regalías mineras

Publicado: 2010-11-26

Esta semana se ha presentado un proyecto en el Congreso para que las mineras paguen más regalías mineras.  Y ok, que se discuta.  Pero lo que sí me parece preocupante es que este proyecto busque tumbarse los contratos de estabilidad jurídica que varias empresas mineras tienen.  O sea, en algún momento el Perú era terriblemente inestable, con un presidente que por momentos se negaba a cumplir compromisos financieros internacionales -lo que al día siguiente causaba terribles consecuencias para el sector bancario nacional- y después con un presidente que se intentaba escapar en avión en plena crisis inflacionaria y después con un presidente que cerraba el Congreso para luego sacar las leyes que le daba la gana y después un presidente que ... En fin, me imagino que ya se hacen la idea.

Esa inestabilidad política era fatal para el sector privado, sobre todo para el que vive de proyectos de largo plazo, como la minería.  Aquí el asunto es que te puedes inventar nombres y conceptos para sacarle más plata a una minera que está explotando los recursos mineros del país... Lo que importa es al final del mes todo lo que le sacaste.  Si a eso le llamas mitad regalía, mitad canon, a la empresa no le importa.  O si le llamas todo regalía y después le clavas un impuesto a la renta especial por ser minera... Al final lo que paga es lo que paga.  Y eso lo evalúa para ver si le conviene invertir en un país.

Cuando ese número es más difícil de predecir, el riesgo de invertir en un país se incrementa.  Y cuando un negocio es más riesgoso, es más costosos.  Esto porque uno tiene que cubrir las locuras con las que se pueda salir un presidente y sus congresistas y sus ministros.  Entonces, una forma de promover la inversión es firmando con esa empresa uno de los tan conocidos contratos de estabilidad jurídica.

Con estos básicamente lo que se acordaba era que las leyes se quedarían como estaban al momento de la firma.  Si luego el impuesto a la renta para las mineras se subía al 90%, para la que había firmado el contrato de estabilidad jurídica un día antes eso no la perjudicaba.

Con este mecanismo se reducía tremendamente el riesgo de invertir en el Perú, lo que a su vez reducía el costo de invertir en el país.  O sea, suena a buena idea.  Pero claro, hecha la ley, hecha la trampa.  Pero antes de eso es importante reconocer que esta herramienta no sería necesario si no se cambiasen las reglas de juego a cada rato, inventándose pagos y subiendo arbitrariamente los pagos que debe hacer una minera.

No olvidemos que a final de cuentas, alguien tiene que sacar ese yacimiento de mineral que tenemos en tal o cual valle. ¿Cómo? ¿Que te llega que sea hecho por una empresa extranjera? Pues entonces chequea las alternativas que hay y repiensa ese asunto.

¿Cómo? ¿Que preferirías que el recurso se quede en el subsuelo hasta que podamos explotarlo nosotros mismos? Ahí el problema es que el valor de ese yacimiento se reduce año tras año.  Así que no nos conviene mucho que digamos esperar eternamente a que nosotros mismos tengamos los recursos para sacar el oro, el cobre, etc.

¿Cómo? ¿Que no me crees esto último? Bueno, entonces tráeme data e información que me convenza.  Pero por el momento eso es lo que tenemos.

En ese sentido, la propuesta de subir las regalías, en fin, que se discuta.  Igual cada cierto tiempo hay que hacerlo para recordarle a la gente el verdadero aporte que tiene la minería no solamente a la economía peruana, sino además al mercado laboral y al desarrollo.  Oh, claro, por supuesto que hay mineros contaminadores y mineros explotadores y etc, etc.  Pero eso no es todo.  Aparte hay mineros bacanes que están intentando hacer las cosas bien.  Y a esos son a los que vas a sacar del mercado, porque hacer las cosas bien cuesta más.  Y si subes las regalías los haces quebrar a estos antes que a los bastardos que reducen costos donde puedan, contaminando más y explotando gente.


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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