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Empresas estatales otra vez (1): Petroperú

Publicado: 2011-08-04

El amigo Humala no mencionó en su discurso del 28 de julio nada con respecto a cambios en la monstruosa empresa estatal Petroperú.  Sin embargo, ha visto conveniente poner a cargo de esa institución a una figura bastante conocida, el amigo Humberto Campodónico.  Por suerte no se trata de una persona desconocida, sino muy por el contrario, de alguien que opina todos los días en su columna de La República con respecto a varios temas económicos y políticos.  Dos de sus temas favoritos son la imposición de un impuesto a las sobreganancias mineras y el rescate de las empresas públicas.  Como Petroperú.

De hecho, con respecto a Petroperú plantea la necesidad de que se integre verticalmente.  Verán, usualmente una empresa que se dedica a lo que sea, tiene la posibilidad de invertir para tomar el control de la empresa que le da los insumos.  Por ejemplo, una compañía que hace carros usualmente compra las llantas de otra empresa.  Pero puede tener incentivos para que ponga su propia fábrica de llantas, de tal manera que no dependa de otra o que esa otra no se lleve sus excedentes.  Ésa suele ser una estrategia empresarial que hay que evaluar, porque a veces sale a cuenta y a veces no.  No obstante, si lo hace, obtiene un poder de mercado que es preocupante.  De hecho, en Estados Unidos una empresa tiene que pedirle permiso al Congreso para poderlo hacer.  Y eso no es por las puras.  Tiene un sentido, como explico más adelante.

En otras ocasiones un monstruo empresarial, por el contrario, decide dividirse.  Por ejemplo, Telefónica del Perú.  Cuando Telefónica llegó hace un par de décadas y se compró Entel Perú y CPT, en conjunto formaba una gran monstruosidad que había que transformar, porque habiendo sido empresas públicas sin ninguna clase de incentivo por la eficiencia, se habían convertido en grandes instituciones que velaban por otros objetivo.  Uno de ellos era brindar el servicio de telefonía básica al menor precio posible, para lo cual incurrían en una serie de malas prácticas que corregir tomó años.  Por ejemplo, que se cobre artificialmente y considerablemente más de lo que se debía por las llamadas internacionales.  Con ese excedente se pagaba parte de los costos de brindar el servicio de telefonía básica.  Esto se hacía bajo la ilusión de que llamadas al exterior solamente son hechas por ricos y empresas extranjeras.  Y que telefonía básica solamente son hechas por pobres y empresas nacionales.  La realidad, por supuesto, es mucho más complicada que eso.

En todo caso, con el tiempo Telefónica ha dejado de ser una gran entidad.  Ni siquiera dos.  Es un grupo empresarial compuesto de varias empresas más pequeñas.  Y claro, cuando te llega la doble facturación tú despotricas contra "Telefónica" como una sola cosa.  Pero no lo es.

Esto es un ejemplo.  No pretendo defender a Telefónica ni explicar sus acciones.  El caso es que Telefónica, como otras empresas en su situación, vio conveniente dejar la integración vertical a cambio de otra estructura.

En el caso de Petroperú hay una razón de fondo para que no esté integrada verticalmente.  O sea, hay muchas, pero creo que hay una que es la que debería primar en estos momentos. ¿Se acuerdan del escándalo de Petroperú durante el gobierno aprista? Evidencia clara de que el Apra bla, bla, bla.  Si no lo recuerdan, seguramente sí recordarán los nombres Alberto Quimper y Rómulo Alegría.  En todo caso, ¿recuerdan el escándalo de Petroperú durante el gobierno toledista?  Evidencia clara de que Perú Posible bla, bla, bla.  Supongo que saben que Petroperú pagó la remodelación de Palacio de Gobierno entre el 2001 y el 2006.  Y así seguimos hacia atrás hasta que nos aburramos.

De hecho, Petroperú tiene una larga tradición de corrupción y de mal manejo que no me la estoy inventando yo ni los críticos de las empresas públicas.  Es algo que se conoce y que a la prensa le encanta estar descubriendo.  Y que Petroperú sea un caldo de cultivo de corrupción no es casualidad tampoco.  De esta investigación del IPE sobre la calidad del gasto público en el Perú tomo el siguiente párrafo (página 10, las negritas son añadidas mías):

Lo mismo se podría argumentar en el caso de Petroperú. A  lo largo de  su historia, la empresa ha estado sujeta a diversos escándalos de corrupción y ha sido utilizada como “caja chica” del gobierno de turno. En términos económicos, Petroperú a lo largo de los años ha cumplido un rol no explícito de control o moderación del impacto de las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo sobre la economía peruana. Por ello, hoy se sostiene que el segmento downstream (refinación, distribución y comercialización) de la industria tendría un comportamiento líder-seguidor, siendo Petroperú la empresa líder y Repsol-YPF la seguidora (ambas empresas se reparten en proporciones casi iguales el 98% de la producción de derivados en el país), existiendo además un cuestionamiento sobre el supuesto objetivo fallido de lograr una mayor competencia con el proceso de privatización de los noventa y sobre las actuales condiciones de competencia existentes.

Hablar de Petroperú y no reconocer este detalle de la amenaza de la inmensa corrupción que se suele dar ahí es bastante inocente, por no decir otra cosa.  Y tomen en cuenta lo siguiente.  A esta empresa estatal la han supervisado entidades como el Fonafe, Consucode, el SNIP y también se le ha permitido operar fuera de su supervisión.  Al final, siempre es lo mismo.  Y es que estamos hablando de demasiado dinero.  Cuando hay tanto dinero de por medio, los riesgos de corrupción son mayores.

En economía no se acepta que las cosas funcionan bien "porque ahora lo hago yo".  Una empresa estatal como Petroperú tiende a la corrupción porque su diseño genera los incentivos para el mal manejo o porque no hay los incentivos para ser eficiente y transparente.  Si no vas a hacer un cambio estructural en la empresa, meterse a manejar más dinero es un peligro.  No importa a quién pongas a la cabeza.  Y por eso me parece pésima idea regresar a una estructura en la que Petroperú esté verticalmente integrada, sin hacer cambios de otro tipo que mitiguen el riesgo de la corrupción.

De hecho, no es casualidad tampoco que ése tienda a ser el caso con las empresas públicas.  El otro gran ejemplo es Enapu, que esperemos que cuando el presidente Humala dijo que la repotenciaría, estuviese bromeando con nosotros.  Básicamente porque su ineficiencia y su incapacidad está largamente documentada y medida.  Y tampoco es casualidad.  Pero de eso hablemos otro día.

Oh, yo sé lo que están pensando.  Que las empresas estatales no tienen que ser ineficientes.  Y que hay ejemplos de empresas estatales que son eficientes y que crecen y que sobresalen.  Ok, pasemos a eso. ¿Han oído hablar de Petrobras? Por supuesto que sí.  Es el eterno ejemplo de que las empresas estatales pueden hacer las cosas bien y crecer.  Pues bien, Petrobras dejó de ser realmente una empresa estatal hace tiempo.

El gobierno brasilero tomó la astuta decisión de comenzar a cotizar en bolsa acciones de Petrobras, las cuales comenzaron a ser compradas por privados.  Esto hizo que en parte, Petrobras ya no sea estatal.  Oh, claro que el Estado brasilero la sigue manejando, dado que tiene la mayoría de las acciones.  Pero el que haya capital privado involucrado la obliga a tomar decisiones fundamentadas y con razonamiento económico, básicamente porque en su directorio ya no hay solamente gente puesta por el gobierno, sino también accionistas interesados en que a la empresa le vaya bien.  Nada de decisiones "estratégicas" o qué sé yo.  Y no solo eso, sino que además, al cotizar en bolsa se somete a las regulaciones que se aplican a los mercados de valores: Tiene que presentar estados financieros auditados (de verdad), presentar información complementaria, etc.

Todo eso es el cambio estructural que comentaba arriba.  Y qué cambio.  Ha llevado a Petrobras a no solamente ser una empresa exitosa y eficiente, sino a ser una de las empresas más importantes del mundo.  La lista Global 500 de CNN Money suele ser uno de los mejores referentes con respecto a cuáles son las 500 empresas de mayor relevancia en el mundo.  En el Global 500 del 2011 Petrobras salió en puesto 34 (por encima de J.P. Morgan, de Verizon y de Siemens).  Para el 2011 sus ingresos anuales son de más de 120 miles de millones de dólares.  Casi casi el PBI de todo el Perú.

Solamente el año anterior Petrobras había salido en el puesto 54, con ingresos anuales de 91 mil millones de dólares.  Y en el 2008 en el puesto 63, con ingresos de 87 mil millones de dólares. ¿Notan el crecimiento? Y claro, ustedes estarán diciendo que eso se debe al precio del petróleo y a las condiciones internacionales.  Pero a ver, busquen PDVSA (la empresa estatal venezolana que explota el monopolio del petróleo de ese país).  En el 2011 salió en puesto 66 y en el 2010 en el puesto 56.  O busquen Petroperú y no lo van a encontrar.

No, señores.  Se debe al diseño de la institución.  No se debe a que "ahora lo hago yo y lo haré bien". ¿Quieres convencernos de que lo harás bien y de que ahora Petroperú será eficiente? Pues métela a la bolsa.  Haz que cotice, que compita ahí con las demás empresas privadas que sí son eficientes. ¿Qué tienes que perder? Ganas en eficiencia, en capital y en credibilidad.  Negarse con argumentos arrastrados (como hasta ahora que, oh casualidad, sigue siendo una entidad con predisposición a la corrupción), pero además volviendo a integrarla verticalmente es una pésima combinación.  Aquí es cuando los que dijeron que estarían vigilantes deberían comenzar a operar.


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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