Yo me quedo en casa

La inseguridad, jaja (8): Director de la policía

Publicado: 2011-08-15

Al día de hoy no tenemos nuevo director de la policía nombrado.  Tenemos nombramientos para todos los gustos, desde el consejero presidenciales en temas de seguridad y defensa nacional (Adrian Villafuerte), hasta el viceministro de Orden Interno (Luis Alberto Otárola).  Pero de director de la policía, nada.  Y esto es una vaina, si es que consideramos que la inseguridad ciudadana es la principal preocupación de la población, según varias mediciones y encuestas, como por ejemplo, la publicada en estos días en El Comercio.

Por si acaso, el mencionado Adrian Villafuerte no es otro que un amiguito del Presidente.  En este enlace de La República se hace una reseña de quién se trata.

El nombramiento del director de la policía es harto relevante por varias razones.  Primero, como lo identifica la encuesta en cuestión, el 46% de la población considera que lo primero que hay que hacer para luchar contra la delincuencia es abordar el problema de la corrupción en la policía misma incrementando las sanciones para los policías corruptos.  No obstante, a la corrupción no se combate SOLAMENTE con esto o con buenas intenciones o con anuncios de que como ahora soy yo el que está a cargo, no habrá corrupción.  A la corrupción se combate con mayor institucionalidad, con más transparencia, con cambios en la estructura misma de la policía.  Eso solamente se va a poder hacer con un director de la policía que tenga un perfil bastante específico.  La salida fácil será simplemente incrementar las penas y ya.  Como si no lo fueran fuertes ya hoy en día.  El problema no es ése.

La segunda solución a la delincuencia, según la encuesta, es incrementar las penas de cárcel, que es el otro clásico.  La salida fácil que tanto se criticaba en el plan de gobierno de otros candidatos, dicho sea de paso. ¿Y a qué cárcel estaríamos mandando a estos delincuentes? ¿A las que están hacinadas? ¿O a las que sirven de centrales de mando para planificar y ejecutar secuestros y extorsiones? Si se va a aumentar las penas con un papelito firmado en Palacio de Gobierno, se debe además proponer alguna solución final a la problemática del INPE, que a gritos insiste en que los penales en el país están repletos y que ya no hay capacidad.  Esto puede pasar por la entrega en concesión a empresas privadas de la administración de las cárceles, que es una propuesta que el mismo INPE apoya. O apoyaba, en todo caso.

Como sea, por el momento la propuesta del gobierno para luchar contra la delincuencia parece ser sacar más policías a la calle (algo que le está costando al Estado -o sea, a todos nosotros- S/.67 millones para solamente Piura, La Libertad, Lambayeque, Callao y Lima).  Y de hecho eso era necesario, porque en el Perú el ratio de policías por población es bastante bajo.  No obstante, eso no soluciona el problema de fondo.

Como lo explica Fernando Rospigliosi desde, pues, siempre, lo que necesitamos es una reforma integral de la policía.  Estar liberando policías de otras funciones para que salgan a patrullar es algo que cada cierto tiempo se plantea y que no reporta resultados realmente.  Y esto es básicamente, según el ex-ministro del interior, porque los policías que estamos rotando son siempre los mismos, con los problemas que ya conocemos.  Y mejor nos ponemos las pilas en esto, porque como también resalta Rospigliosi, ya se nos vienen las protestas y los bloqueos en la medida en la que el nuevo gobierno no pueda cumplir con los ofrecimientos que hizo durante la campaña.

Entonces, mostro que formen su comisión nacional de seguridad a ser presidida por el mismo presidente (anunciada en su discurso del 28 de julio), pero quizás eso tome demasiado tiempo en establecerse.  Esperemos que el foco principal de esta nueva instancia de alto nivel no sean las menudencias, sino el tema de fondo: La reforma que se viene pidiendo desde hace una década para la policía y hasta ahora nada.

Y no, subirles el sueldo no es suficiente.  Éste es el mismo asunto que con los docentes públicos.  Si se les sube el sueldo sin ningún compromiso a cambio, el problema de fondo se mantiene y no habrá mejoras.  Lo único que nos queda es menos dinero en las arcas del Estado.  Eso en educación en el Perú está requete medido, aunque les duela.  Si se les va a subir el sueldo por decisión presidencial, aten eso a compromisos puntuales.  Por ahí se puede comenzar (considerando que OH también ha ofrecido aumento a salarios de policías).  Si es que hubiese la voluntad real de abordar el problema de la delincuencia y si es que no se hubiese tratado simplemente de usar los temores de la población para ganar una elección presidencial, claro.

Aunque en realidad, antes de eso incluso tienen que nombrar a un director de la policía.  Algo que está durando y que se estaría dando después de otros muchos nombramientos que a la población ni le viene ni le va (¿dejando en claro las verdaderas prioridades del nuevo gobierno?).  Que lo demoren tanto, me temo mucho, tampoco es buena señal.  Y no, no pienso incorporar esta acusación de acoso sexual contra el actual director de la policía, Raúl Becerra.  No hasta que no haya más información al respecto.

Actualización 15/08/2011: Casualmente el amigo Rospigliosi publica un buen texto en La República en el que hace un repaso de lo que varios analistas opinan sobre este asunto.


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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