no tenemos planeta B

Acerca de la promoción del cine (23): Nueva ley de cine no se trata de enseñar

Publicado: 2012-11-15

Una buena ley no se hace con buenas intenciones o conociendo la realidad de los que la van a vivir.  O mejor dicho, no se hace *solamente* con eso.  También se necesita conocer un mínimo de políticas públicas y del estado actual del contexto legal.  Por ejemplo, por el momento el MEF está bloqueando toda iniciativa que implique crear nuevos impuestos.  Esto no tiene que ver con maldad o qué sé yo, sino con principios macroeconómicos que por el momento se ha decidido respetar.  Por el momento no se va a crear nuevos impuestos, punto. Cualquiera medianamente informado sobre cómo van la economía pública lo sabría.

Pero por supuesto no los promotores de la nueva ley de cine, que como explica este post de Blawyer, no solamente crea dos impuestos nuevos, sino que además modifica otros tres y establece cuatro exoneraciones tributarias (algo que el MEF también ha estado bloqueando).  Cuando se les comenta que su ley está mal diseñada por detalles como éste, por supuesto que la respuesta es que lo que pasa es que uno odia el cine nacional y que quiero que solamente haya películas de Hollywood en las salas peruanas y bla, bla, bla.

Creo que cualquier otra persona que no haya sacrificado su objetividad se dará cuenta fácilmente de que ahí hay un problema.  Así como ése, hay otros muchos detalles con esa ley que deberían preocupar.  Por ejemplo, el sinsentido que es obligar a los cines en el Perú a que el 20% de lo que pasen sean cine peruano.  Enrique Pasquel critica esa locura desde el aspecto del principio de libertad.  Por supuesto que sería preferible crear el entorno en el cual la gente quiera ir a ver películas peruanas.  Pero eso es muy yuca.  Mejor obligamos, no más.

En posts pasados he criticado esta vaina por algo que viene antes: ¿Cómo definimos qué es una película peruana? La definición que plantea la ley es tan restrictiva -pero a al vez, define tantos beneficios extraordinarios-, que la industria entera quedaría completamente distorsionada a producir cierto tipo de película con cierto tipo de método, trancando un proceso de inversión y desarrollo que se está dando, pero que por supuesto los promotores de esta ley no reconocen ni reconocerán jamás.  A continuación tendremos un tipo de película peruana hecha ad infinitum.  Adiós a la diversidad.

Tema aparte: ¿Quién decide qué tipo de película es la que se debe hacer para siempre? Un comité de iluminados.  Tú, peruanito de a pie, acepta, no más. Y ve a ver una de cada cinco películas escogida para ti por el Estado.  Remember, remember the 5th of november.

Mientras tanto, la ley no define casi nada (digo "casi", porque se menciona, pero no se desarrolla) de capacitación de técnicos y artistas que necesita la industria peruana para poder ir creciendo y desarrollándose.  Lo que sí hace es obligarte a usar técnicos y artistas peruanos.  Porque, claro, en toda la historia de la promoción de industrias, ésa ha sido una estrategia que alguna vez ha funcionado.

Al largo plazo, digo.  Al corto plazo por supuesto que funciona y todos la aplauden y la celebran... porque les da trabajo.  No obstante, ¿una ley de "promoción de la industria" no debería promover la industria? Y como bien lo dice Blawyer, se trata de un sistema que no es sostenible, en el sentido en el que depende de que todos los años el MEF les gire su cheque, algo que a la primera que haya problemas con las finanzas públicas dejará de hacer.  Pero eso no importa.  Anotar esto es odiar al cine nacional, no se olviden.

Oh, yo sé lo que estás pensando (o mejor dicho, lo que te han inducido a pensar).  Que no se puede competir con Hollywood y que por eso hay que contraatacar con medidas proteccionistas que pongan en igualdad de condiciones a la industria nacional con la extranjera.  Lo cual, pues, es algo que ya intentamos años atrás no solo con la industria del cine, sino además con muchas otras y no funcionó.  El truco no está en semejante anacronismo, sino en generar las condiciones para que la industria nacional pueda competir.  Y eso pasa, pues, por educar y capacitar a nuestros productores: Excelentes directores y actores sabemos que tenemos.  Lo que nos falta son productores que vean el aspecto comercial del proceso.

Pero no, la nueva ley no contempla absolutamente nada de capacitación ni educación, ¿recuerdan? La solución es obligarnos a ver su cine.  Básicamente porque aprender a hacer material que el público quiera ver es muy difícil, supongo.  Mejor lo soluciono todo con una ley.

¿Cómo? ¿Que a las Malas intenciones la pusieron en malos horarios por ser peruana? No, así no fue la historia.  Lo que pasó fue que la pusieron en horarios estelares por una semana, nadie fue a verla, así que la movieron a horarios de segundo orden (ni siquiera la sacaron, como dicen por ahí).  Entonces, ¿no sería mejor aprender a hacer películas que la gente quiera ir a ver, para que esto no vuelva a pasar?

No, acuérdense.  La nueva ley no contempla nada de capacitación ni educación.  Lo que hace es obligarte a ir a ver algo que no necesariamente quieres ir a ver.  Es que eso es más fácil.  Te obligo, no más.

¿Cómo? ¿Que nadie quiso ir a ver las Malas intenciones porque no le hicieron publicidad? Ok, puede ser.  Pero entonces, ¿la solución no sería aprender a hacer la publicidad adecuada? Digo, el Perú tiene excelentes publicistas que andan ganando premios y que migran a otros países porque son buenos en lo que hacen. ¿No tendría más sentido que explotemos eso?

No, pues.  La nueva ley no contempla nada de aprendizaje.  Solamente nos obliga a ver lo que quieren que veamos.  Así nunca nadie aprenderá a hacer promoción cultural ni nada.  Pero de eso no se trata, recuerden.  Aquí nadie quiere que aprendamos nada.  Se trata de hacernos ir a ver lo que quieren que veamos.

(Dibujito de arriba: http://stefsketches.blogspot.com)


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

No respondas a la pregunta que te hacen, sino a la que deseas que te hayan preguntado