no está satisfecha

El circo parlamentario (29): Aún hay esperanza, parece

Publicado: 2013-04-02

A ver, sigamos con esto.  Por si no sabes lo que estoy haciendo, chequea mi último post al respecto.  Se trata de encontrar a los congresistas que sí hacen su chamba y que cuando presentan un proyecto de ley sí evalúan cuánto le costará su iniciativa a la sociedad.  Insisto en que el peruano promedio no tiene por qué saber cómo se hace eso.  Pero un congresista debería.  Como que es parte de su trabajo.  Y hasta ahora los resultados son aterrantes.  Chequeen los posts anteriores para que se hagan una idea.

Ahora sigamos con la lista.  Recuerden que estoy yendo en orden alfabético.

Eduardo Cabrera, fujimorista.  En la legislatura 2012 - 2013 le ha puesto su firma a cinco normas.  Una de su autoría es la Ley complementaria de la ley de reestructuración de la deuda agraria.  Pueden leer el texto de la ley en este enlace.  El análisis costo beneficio se encuentra en la página 6.  Y como podrán ver, es inusualmente largo (para un proyecto de ley redactado en nuestro congreso).  Dos párrafos.  Pero ni así.

1. Confunde costo con lo que sea, porque explica que el proyecto de ley no le costará nada al erario nacional (o sea, confunde costo con gasto, para empezar) porque... y se manda a enumerar leyes y normas.  Que no vienen al caso para nada en esa sección del documento.  Congresista Cabrera, no nos palabree. ¿Su proyecto le va a costar al pueblo peruano o no? Eso es lo que debe responder y no lo está haciendo.

2. Recuerden: Aquí nadie está discutiendo la necesidad de esta norma.  Lo que estoy discutiendo es que cuando un conflicto entre privados como éste, que lleva décadas dando vueltas, se resuelve por ley de esta manera, se genera un costo.  En este caso, se desincentiva la responsabilidad financiera.  Se está castigando a los que sí cumplen con sus deadlines y pagan sus deudas como se les dice que tienen que hacer.  Esto llevará a que en el futuro esta gente sea peor pagadora de deudas.  Y eso tiene un costo, porque a continuación se les cobrará mayor tasa de interés (que es como un banco se cubre por ese riesgo).

Por otro lado, el dinero no tiene el mismo valor en el tiempo.  De este sencillo hecho es que nace toda la disciplina de las finanzas.  Entonces, no puedes prestarte mil dólares en 1990 y pretender devolver mil dólares en el 2000.  Básicamente porque mil dólares en el 1990 no compra la misma cantidad de cosas que en el 2000.  Esa diferencia, esa pérdida de valor, es un costo.  Y usted, congresista Cabrera, debería saberlo.  Quizás no estimarlo (eso supongo que ya es esperar demasiado).  Pero debería saber que el dinero pierde valor con el tiempo.

Y en el colmo de la incompetencia, la iniciativa del congresista Cabrera implica que la SBS tiene que ir a verificar datos campesino por campesino. ¿Tienen alguna idea de lo costoso que será eso? O sea, si hace falta hacerlo, ni modo, hay que hacerlo.  Pero debe quedar claro que eso cuesta.

Así que por todo esto, no solo sale usted jalado, congresista Cabrera.  Sino que además lo haría repetir el año, porque no entiendió nada de nada.  Pareciera que hace apenas unos meses se enteró que el dinero se intercambia por bienes o servicios.

Rogelio Canches, nacionalista.  Le ha puesto su nombre a 40 proyectos de ley (o sea, un montón).  Una de su autoría es la Ley que tipifica como faltas a la persona, las constantes amenazas, amedrentamientos, hostilizaciones o agresiones con gestos obscenos o de palabra.  El texto está en este enlace.  El análisis costo beneficio está en la página 4.

1. Confunde gasto con costo.  Lo único que comunica es que su iniciativa no hará que el Estado gaste más dinero.  Pero de eso solamente no se trata.  Además, como suele ser en estos casos, no puede dejar pasar la oportunidad para resaltar las bondades de su ideota.  Que es, pues, la mitad de su chamba.

2. La inocente iniciativa del congresista Canches tiene dos pequeños problemas: Primero, ¿cómo definimos qué es un "gesto obsceno"? Segundo, ¿cómo nos aseguramos de que esta sanción a los supuestos "gestos obscenos" no se convierta en un obstáculo para la libertad de expresión? Esto por supuesto está más allá del entendimiento del congresista promedio, pero una democracia necesita libertad de expresión para poder funcionar eficientemente.  Cuando se limita esa libertad de expresión, la sociedad se aleja de ese funcionamiento eficiente.  Toda pérdida de eficiencia es un costo, por definición.

Un costo que por supuesto que el congresista Canches no está considerando.  Pero está bien, es un costo bien caleta, así que pasa piola.  Aunque igual debió haberlo incluído.

Esther Capuñay, de Solidaridad Nacional.  Estuve en su minisite en el Congreso y en su página web personal y no encontré un proyecto de ley de su autoría.  Lo cual no me queda claro si es algo bueno o malo.  Si alguien encuentra uno, pase la voz.

Johnny Cárdenas, nacionalista.  Le ha estampado su nombre a 59 normas en esta legislatura (o sea, también un montón).  Una de su autoría es la Ley que modifica la ley que crea el sistema nacional de gestión del riesgo de desastre.  Se puede leer el texto en este enlace.  El análisis costo beneficio está en la página 11.

1. Habla de una mayor complicación para toma de decisiones como si fuera un costo.  O sea, no solo habla de gastos, lo que es correcto.  Lamentablemente no hace una estimación de cuán alto es ese costo, pero en fin.  Algo es algo.

2. Como su mismo análisis costo beneficio comenta brevemente, está metiendo un miembro más a un organismo que de por sí no es precisamente la eficiencia en patas.  Esto implica costos.  No los enumera completamente y no los desagrega.  Tampoco los estima o los ordena en orden de tamaño o qué sé yo.  Pero reconoce que existe esa complicación, lo cual ya es un gran avance.

Así que por lo menos el congresista Cárdenas no sale jalado.  Aunque no por mucho, tampoco.

(Dibujito de arriba: http://carlincaturas.blogspot.com)


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

No respondas a la pregunta que te hacen, sino a la que deseas que te hayan preguntado