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Otro bonito enredo (11): Gastos permanentes con ingresos temporales

Publicado: 2011-05-02

Hoy leo en el periódico una declaración del economista Jorge González Izquierdo que merece un comentario aparte.  Qué pena que este señor no tenga cuenta de twitter, porque es uno de los economistas más didácticos con los que contamos actualmente.  De todas maneras aquí abajito pongo una imagen de su cacharro para que lo ubiquen.  Cuando este pata hable en un programa de televisión (que es bastante probable, siempre lo andan invitando precisamente porque se sabe explicar), denle unos segundos de su tiempo.

La preocupación tiene que ver con las propuestas de crear nuevos impuestos.  Si han seguido la discusión de las  propuestas de Ollanta, sabrán que piensa crear montones de programas sociales, gastar un rehuevo de plata en distintas iniciativas suyas (como la Pensión 65, que según Lalo Morón costaría más del doble que todos los programas sociales con los que cuenta el gobierno  actualmente), etc.  Cuando se le pregunta cómo cuernos piensa financiar esto, el amigo Humala y su soporte técnico suele responder que con una reforma tributaria, pero no dan mayores detalles.

Ahora, si han leído el plan de gobierno en cuestión sabrán que el amigo Humala proponía la creación de cuatro nuevos impuestos.  Tres de estos han sido dejados de lado, según el amigo Kurt Burneo.  Estos son: el impuesto a la herencia, el impuesto regional a las planillas (que fue duramente criticado por varios analistas) y la extensión del sistema de regalías.  El único que quedaría sería el impuesto a las sobreganancias mineras.

Un espectador casual, un Ollanta fan o un enemigo electoral de Keiko tendría la tentación de salir a gritar que qué chévere.  Se ha retrocedido en tres de las cuatro, lo que querría decir que estamos mejor.  Pero la verdad es que no es tanto así.

Primero, hasta el momento no se retrocede en las altamente caras iniciativas del plan de gobierno de Humala.  Eso quiere decir que igual se van a tener que inventar alguna fuente para esas propuestas.  Si de cuatro se está pasando a una fuente, eso quiere decir que a esa una fuente que queda se le va a aplicar mayor presión.  Esto es bastante lógico, pero amigo troll humalista, siéntete libre de negar la idea en cualquiera de los medios a los que usualmente accedes.

Esto, a su vez, quiere decir que la minería es la que va a salir perdiendo.  O perdiendo más aún, porque el plan de gobierno nacionalista ya le apuntaba toda su artillería pesada.  Esto no debería sorprender en lo más mínimo.  Recordemos que según los nacionalistas, no importa lo que haga el gobierno, las empresas igual invertirán (negando décadas de avance de la ciencia económica).

Segundo, Jorge González Izquierdo comenta que este planteamiento está violando una regla fundamental de la economía: que no debes financiar gastos permanentes con ingresos temporales.  Todas estas propuestas del amigo Humala son para siempre.  Tomen por ejemplo la Pensión 65.  Si la llega a implementar, luego cuando quiebre el Estado -que de hecho lo hará, con lo cara que es tal como está y sin focalización verdadera- eliminarla será prácticamente imposible.  En el Perú será defendida como "derecho adquirido", como siempre pasa con esta clase de vainas.  Habrá marchas, protestas, dirigentes oportunistas presionando, etc, etc.

Así que estos nuevos costos se tienen que pagar de alguna manera, independientemente de lo urgente que sean las necesidades que busquen cubrir.  La peor combinación posible es cubrir estos gastos que son para siempre con fuentes de ingreso que son solamente momentáneas.

Oh, porque por si no lo han oído -poco probable, pues es la base de toda la campaña para clavar este nuevo tributo-, los impuestos a las sobreganancias mineras solamente funcionan mientras los precios internacionales de los minerales estén altos.  O sea, mientras haya "ganancias excepcionales".  Que sean excepcionales quiere decir que son por un ratito.  O así es, por lo menos, en la cabeza de los que lo están proponiendo.  Entonces, cuando los precios vuelvan a su supuesto nivel habitual -cualquiera que sea definido luego-, ¿con qué van a pagar todo?

Cuando eso suceda es que hay que asegurarse de que tienes pasaporte para irte del país, porque entonces es que comenzarán realmente los problemas.  Aunque claro que el Ejecutivo para entonces se saldrá con un floro cualquiera para evitar aceptar la responsabilidad de su medida irresponsable.  Es culpa de los empresarios malvados que no apuestan por su país, seguramente será el rollo.

Tercero, por supuesto que el nuevo mejor amigo de Ollanta, el amigo Kurt Burneo, dice ahora lo mismo que decía Félix Jiménez (que se debe sentir choteado, me imagino) en su momento: ¡No se preocupen por eso ahora! ¡No sean alarmistas! Pero caray, cualquiera de nosotros que haya vivido el primer gobierno de Alan -en el que el Estado quebró justamente por estar cargando gastos que luego no podía cubrir y que lo llevó a romper el equilibrio fiscal-, nadie que haya vivido el Fujishock que se tuvo que aplicar luego para ordenar las cuentas a patadas (¿alguien recuerda al patita que pongo aquí abajito y la frase que lo lanzó a la fama?), nadie que haya vivido las múltiples protestas que había en el gobierno de Toledo justamente porque grandes grupos de la población sentían que tenían derechos adquiridos que eran difíciles de remover (sobre todo porque para poder llegar al poder, Toledo había prometido de todo)... A ninguno de nosotros nos pueden meter el cuentazo de que "no pasa nada".

Porque sí pasa.  Bajarse el equilibrio macroeconómico de un país es BIEN fácil.  E ir plantando desde ahora las condiciones para que luego tengamos que apelar a ese último recurso es bien irresponsable.  Y decir que no nos preocupes hoy es una falta de respeto, porque es justamente lo que no debe decir.

Cuarto, el amigo Humala fue a Confiep en donde fue criticado precisamente por el tema del impuesto a las sobreganancias mineras (por todas las consecuencias para el resto del sector privado que trae).   Y ahí abiertamente ha dicho que no cierra la posibilidad de renegociar los contratos - ley (luego de decir que hay que respetarlos, llevando su inconsistencia a nuevos niveles de inmediatez).

Y ahí está el problema, pues.  Que no es solamente un "no te preocupes, es este cachito".  Porque si te bajas los fundamentos para poder aplicar tu capricho de los impuestos a las sobreganancias mineras, se abren las posibilidades para otras muchas formas oportunistas de capturar los recursos que no te corresponden.  En el camino, por supuesto, anuncias con megáfono que invertir en el Perú es una timba cada vez más riesgosa.  Pero claro, de aquí a unos años que haya menos puestos de trabajo e inversión, saldrá Humala a decir -exactamente igual que Chávez- que es culpa de estos empresarios malvados que no se comprometen con el país.

Finalmente, antes de que me digan que soy un insensible por llevar a números la discusión de los programas sociales y de pensiones que propone el amigo Humala, me adelanto diciendo que todo lo que cueste tiene que ser financiado de alguna manera.  Por eso casi siempre me tomo la molestia de decir que todo esto es independientemente del fin noble que estemos persiguiendo.  Porque aquí el fin no es el impuesto a las sobreganancias mineras, la Pensión 65 o la Remuneración Mínima Vital.  Esos son los medios para alcanzar un objetivo, que puede ser incrementar el bienestar, reducir la pobreza o incrementar los ingresos de las familias.

Ponernos tercos con una de las herramientas, cuando hay otras más convenientes no es propio de alguien que está pensando en el país, sino solamente en sus cinco años de gobierno.  Y que otro pague los platos rotos.


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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