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Dos izquierdas versus dos derechas (10): Cuando no hay quién te corrija

Publicado: 2011-09-05

Mientras seguimos observando el espectáculo de turno y esperamos a que Ciro aparezca, tomémonos un segundo para acordarnos de lo efectivas que eran las vírgenes que lloraban para distraernos de los temas que nos afectan a todos.  Porque no sé si recuerdan, pero apenas hace unos días el primer ministro se presentó ante el congreso e hizo una serie de anuncios mucho más específicos de los que lanzó el presidente cuando dio su mensaje a la nación de 28 de julio.  Y claro, muchas de las cosas -la mayoría, en realidad- ya estaban en su plan de gobierno, por lo cual según algunos de los defensores habituales, no deberían de habernos sorprendido.  Estos individuos se olvidan de que el plan de gobierno se presentó, se negó, se reemplazó, se volvió a presentar y luego se volvió a ratificar, no sin antes negarse nuevamente y ser reemplazado nuevamente.  O sea, cualquier cosa podía pasar con esas propuestas.  Cabe estar sorprendido cuando cualquier cosita de ese listado de ideas llega a ser puesto sobre la mesa del mundo real.

Sí, ya sé que este mensaje de Lerner fue de hace dos semanas y que ya debería haberlo superado.  Con lo que me repiten en Twitter que supere todo lo que se haya dicho durante la campaña (como, por ejemplo, los puntos del plan de gobierno).  Esto, por supuesto, no es suficiente para que exactamente las mismas personas levanten puntos prometidos por Alan y no cumplidos.

Pero más allá de esa clara doble moral (tú supera las elecciones del 2011, que yo aún no supero las del 2006), hay que aceptar que el mensaje de Siomi tiene puntos que si se cumplen serían una gran cosa.  Por ejemplo, que haya mencionado en primer lugar la lucha contra la desnutrición infantil o que se le haya dado tanta atención a la necesidad de una reforma del Estado que permita aplicar las medidas que hagan falta.  Dudo que alguien vaya a estar en desacuerdo en esos dos grandes objetivos que se han planteado, entre otros varios.

Pero en fin, vayamos a los puntos en los que podrían regarla.  Por ejemplo, que ahora la inversión en electrificación vaya a ser responsabilidad del Ministerio de la Inclusión. ¿En serio? ¿A nadie le llama la atención eso? O sea, tratándose de hacer llegar energía a la gente, debería seguir siendo responsabilidad del Ministerio de ENERGÍA y Minas.  O por último, tratándose de que hay que captar inversionistas privados que quieran poner plata para instalar una obra de infraestructura de uso público, tendría que ser responsabilidad de ProInversión (que depende del Ministerio de ECONOMIA y Finanzas).  O en todo caso, si se trata de mejorar la calidad de las viviendas en las que viven los peruanos, del Ministerio de VIVIENDA, Construcción y Saneamiento.  Pero no, al amigo Burneo le han creado su ministerio para un tema transversal que no necesariamente debería tener ministerio propio, sino ser tratado por todos los ministros.  En este post ya comentaba cómo al amigo Burneo se le está permitiendo crear su Estado en paralelo al ordenamiento acordado.  A este paso vamos a quedarnos con dos super-ministerios (el de Inclusión y el de Econmía) y una maraña de ministerios menores sin poder de negociación.

Pero hay otro asunto que también comentaba en este otro artículo.  Es el hecho de que se le esté dejando al gobierno decir lo que sea sin apenas cuestionamiento técnico por parte de una oposición que pareciera que no existiese.  Entonces, que el mensaje de Siomi estuviese bueno es chévere.  Pero, ¿quién es el llamado a explicarle al público en general que hay cosas que simplemente no se pueden concertar y que no se trata de incluir a todos los afectados en el proceso de decisión, como por ejemplo con el Consejo Nacional de Trabajo?  Es decir, no es casualidad que la ley general del trabajo se demore años de años de años ahí y no se pueda llegar a acuerdos con respecto a algunos detalles de esa norma.  Es que simplemente el Estado debe venir y decidir qué es lo que quiere que pase con el mercado laboral peruano, el cual podría estar aspirando a ser el segundo más rígido del mundo.

En este contexto, corremos el riesgo de que salga gente del gobierno a decir cualquier mensaje distorsionado y carente de sustento o realidad con total tranquilidad.  Total, la oposición no está activa y pareciera que nadie se atreve a levantar la mano.  Pongamos como ejemplo al congresista oficialista Javier Diez Canseco, que durante la sesión de la aprobación de la ley de consulta previa se mandó con esta joyita de intervención.

Arranca hablando su rollo de siempre, del papel del Estado en los sectores estratégicos, de las empresas estatales, etc, etc.  Pero alrededor del inicio del minuto 5 se manda con un asteroide que merece comentario aparte.

El mensaje: Las microempresas están a la merced de apenas cuatro entidades financieras que les otorgan créditos a tasas de interés elevadas y abusivas.  Y conociendo a este causa, prepárense para escuchar esa mentira una y otra vez como justificación para pedir y pedir y pedir que el Banco de la Nación pase a dar préstamos directamente a los microempresarios (cuando el Banco de la Nación no fue creado para eso).  Y digo mentira, porque eso es lo que es.  Mentira.

No solamente es mentira, sino que además es una mentira que suena malintencionada.  Al Perú le revientan cohetes en todo el mundo por su excelente sector de microfinanzas.  De hecho, de otros países vienen al Perú a ver cómo cajas municipales y pequeñas financieras han innovado en encontrar la manera de prestarle a micro y pequeñas empresas que no necesariamente operan en el ámbito de la formalidad.  Porque no es muy difícil constatar que no son solamente cuatro entidades financieras a las que pueden acudir las microempresas, sino que tienen muchas más opciones.

Para que se hagan una idea, solamente en el primer semestre del 2011 el sector microfinanciero peruano creció en 24.1%. ¿Tiene el amigo Diez Canseco alguna idea de lo que está hablando? Y antes de que salte a proponer un impuesto a las sobreganancias microfinancieras, debe entender que este avance se debe a que mientras que los bancos tienen que cumplir con una serie de regulaciones para poder otorgar crédito, que los limita muchísimo y eleva los costos de brindar crédito, las microfinancieras tienen mayor margen de maniobra para poder moldear la forma como se da el préstamo, de tal manera que esté más afinado con la forma como las microempresas hacen negocio.

Como decía, esta revolución en la manera de avanzar en la formalización de la economía peruana es tan novedosa, que bancos grandes vieron conveniente comenzar a imitarla.  Y de eso no hace mucho.  Chequeen, por ejemplo, cómo recién en el 2007 el Interbank tomó la decisión de abrir una división de microfinanzas.  Y no solo a peruanas.  Chequeen cómo desde México vienen a meterle cuchara a un mercado que es tan dinámico y está tan en crecimiento que lo último que necesita es que el Estado se meta a intervenir y distorsionar.

Lo que necesita es afinar la regulación y ayudar a que siga avanzando.  Pero aquí veremos la clásica situación en la que se arruina algo que está funcionando bien porque nadie sale a defender a los que saldrán perjudicados (los microempresarios).  Y es que pareciera que la oposición está aún en su luna de miel con el gobierno y los gremios se mueren de miedo de decir pío en contra de lo que sea.


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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