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Dos izquierdas versus dos derechas (12): Renuncio porque renuncio

Publicado: 2012-06-05

Entonces, paso un informe con imprecisiones que aportan a un conflicto que reporta dos muertes y muchas pérdidas.  Se me cuestiona por irresponsablemente hacerlo y me ofendo.  Entonces, renuncio porque resulta que en pleno junio del 2012 me doy cuenta de que el gobierno que apoyé ha cambiado su orientación hace más de un año y recién me entero.  Lo siento, fallo en ver por qué esto refleja valentía.  De hecho, refleja muchas otras cosas, ¿pero valentía? Pucha, no sé.  Como lo expone el amigo Godoy en su blog, la congresista Verónika Mendoza no debería mostrarse sorprendida porque el gobierno de Ollanta Humala hoy en día no está pudiendo cumplir con los ofrecimientos que hizo en la etapa de la Gran Transformación.  Es lo que la mayoría ya sabía que iba a pasar.  Eso y que esto a su vez generaría harta frustración.

Esto sobre la base de dos supuestos: Primero, la ignorancia no redime.  Decir "es que yo no sabía..." funciona cuando tienes cinco años de edad.  Pero cuando eres adulto y has sido elegido para un puesto público (cargo para el cual tú solito postulaste sin que nadie te obligue), no se vale decir "es que yo no sabía...".  Asume tu responsabilidad, aunque sea retóricamente.  Segundo, (como siempre tengo que añadir cuando en Twitter hago cualquier crítica al gobierno) por supuesto que no estoy diciendo que "la derecha" (como sea que te la imagines) es santa e inmaculada.  Ya les tocará su barro.  Pero por el momento, hablemos de los renunciantes perdidos en el tiempo.

La carta de renuncia del amigo Javier Diez Canseco se lleva todos los premios.  Porque él también se acaba de dar cuenta ahoritita que hace más de un año se firmó un documento llamado Hoja de Ruta en el que se dejaba de lado la Gran Transformación.  Pero ssssshhhh.  No se vaya a dar cuenta el resto del mundo.

Entonces, se manda con una carta de renuncia que por supuesto tiene que ser celebrada por los que tienen que celebrarla.  Y es dura.  Y es crítica.  Y en fin.  Puedes leerla en pdf en varios rincones de internet, pero por la ironía, voy a colocar el enlace al pantallazo de la web de El Comercio en el que la colgaron.

Más allá de los reclamos razonables (los ministros colocados después de la salida de Siomi y el retorno al fujimorismo en algunas aspectos -¡oh, sorpresa..!-), hay algunos reclamos generales que pueden ser discutibles (mantención de una política económica neoliberal... yo ni enterado).  Pero después pone una lista de puntos específicos que realmente dejan preocupado a alguien medianamente informado.

Celebra el fortalecimiento de Petroperú.  Claro, porque nada mejor para el país que una alianza con la empresa pública identificada como un foco de corrupción dentro del país catalogado como uno de los más corruptos de la región.  Que Petroperú se haya aliado con Pdvsa no tiene aboslutamente ninguna justificación económica ni empresarial.  Es una decisión meramente política que carece de cualquier sustento técnico.  Como comentaba en otro post, buscarle sentido a lo que están haciendo con Petroperú ya es un ejercicio bizantino que solamente lleva al lamento, porque los platos rotos los terminaremos pagando todos los peruanos, como de costumbre. ¿Cómo? ¿Que no hay nada que temer porque pronto emitirán acciones y cotizará en la bolsa de verdad? Cuando suceda me la creo.

Lamenta que la ley de consulta previa fue deformada en su reglamento.  Es una lástima que opine de esa manera y quizás deba mandar su carta de protesta a la OIT, porque el reglamento está de acorde con el convenio que firmó el Perú con ese organismo internacional, cuyo compromiso fue usado como cuña para que la ley de consulta previa se apruebe.  Quizás debería especificar que el reglamento no abordó las expectativas que cierto grupo de la población tenía de la consulta previa, que es otra cosa.  Lamentablemente, así es la democracia y no todos siempre se salen con la suya.

Lamenta que los programas sociales se hayan focalizado.  Lo cual resulta un total y completo anacronismo.  No solamente está remando en contra a toda la evidencia económica de que la focalización de los programas sociales resulta en muchos mayores resultados, sino que además niega el hecho de que el Perú es, pues, un país con mucha pobreza y que no puede estarle pagando todo a todos, sino que tiene que priorizar sus recursos en ayudar a aquellos peruanos que necesitan más ayuda.  Quejarse de esto es, además, desconocer que en el mundo hay una crisis y que hay países que la están pasando mal por precisamente haberse puesto tercos en este asunto.  O sea, básicamente evidencia una total y completa desconexión con los avances en el conocimiento en esta materia.

Lamenta que no se haya instaurado el impuesto a las sobreganancias mineras.  Lo cual resulta bastante extraño, considerando que sí se ha hecho.  Claro, no se hizo en la modalidad que él quería, que es otra cosa.  Pero así es la democracia, pues.  Y de que se ha hecho, se ha hecho.  Me parece irresponsable mentirle a la gente de esa manera, sobre todo si tienes un puesto público.

Lamenta que se continúe con una política de privatizaciones.  Lo cual resulta preocupante, considerando que el actual gobierno no ha ejecutado ni una sola nueva privatización.  Y que mencione al Muelle Norte refleja un desconocimiento total del asunto.  El Muelle Norte no se ha privatizado, se ha entregado en concesión, que es otra cosa.  Ese muelle sigue siendo del Estado, pero se le ha entregado a una empresa privada su administración.  Si fue buena idea o mala, es otra discusión.  Pero no se ha privatizado.  Nuevamente le está mintiendo a la gente.  Y otra cosa, peor aun, esto del Muelle Norte se acordó en el gobierno anterior.  El actual solamente lo entregó, cumpliendo el contrato ya firmado.  Así que, ¿qué esperaba? ¿Que el actual gobierno desconozca sus compromisos? ¿Ése es el Perú que quiere? ¿Uno que desconoce sus contratos a conveniencia? Pensé que ya habíamos superado esa etapa pre-moderna en la que alguna vez estuvimos atrapados.

Lo que queda ahora es la especulación de cómo hará este grupo para pretender avanzar con su agenda o de si captará más adeptos. ¿Volverán a su política de hacer la contra en todo lo que puedan? Pero más interesante aún: ¿Funcionará? El Perú actual no es el Perú de hace diez años.  Hoy en día hay mucho más en juego y yo tendería a pensar -sobre la base de las encuestas con las que contamos- que la gente lo reconoce.  Aunque quién sabe.  Quizás Mollohuanca se lanza a presidente y gana.  Lo cual representaría otro problema más para el amigo Javier Diez Canseco, con quien él tampoco estará de acuerdo, por supuesto.

(Dibujito de arriba: http://luis-morocho.blogspot.com)


Escrito por

mildemonios

Economista con postgrado en periodismo.


Publicado en

Economía de los mil demonios

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